Qué buenos serían los tiempos en los que hubiera un club de periodistas de las más diversas expresiones que tuvieran su local propio, sufragado por su peculio y que el requisito de la membresía fuera no tener contrato alguno que los encadene al poder, y de paso someta a la sociedad en la ignorancia
Por Jaime García Chávez

No puedo ni imaginar lo que habría expresado José Vasconcelos cuando una agrupación tomó su nombre para autodenominarse así ante la sociedad chihuahuense. Mucho menos si se trata, como en la especie, de una asociación que integra el Foro de Periodistas adosando el nombre del filósofo y educador mexicano.
Empiezo a comprenderlo cuando muestran a don José luciendo su sombrero estilo carrete, muy en boga en los años veinte y treinta del siglo pasado, y más cuando inopinadamente en un pendón –de esos que tanto desplegaban en sus marchas los fascistas– con la frase que, se supone, es propiedad inequívoca de la UNAM: “Por mi raza hablará el espíritu”.
No me suena raro que haya pendones e invocaciones a la raza, si en ese gremio se guarece un grupo de fascistas que además se nutre de sus relaciones monetarias y subvenciones (también llamado chayote) con el poder en turno.
Lo escrito hasta aquí forma parte del deplorable paisaje chihuahuense que afecta de muchas maneras a la sociedad por la inexistencia de una prensa que realmente sirva a los fines de fortalecer una sociedad informada. Para los foristas el mundo de la información está en lo que se hace y dice en el círculo rojo del poder, en el boletín, en la obsequiosidad que supone que el que paga manda. Lo demás simplemente no existe. Sostengo que a José Vasconcelos no le gustaría que le denigraran su nombre en esta tierra en la que la carne asada marcaba el fin de la civilización.
El Foro representa un brazo más del poder, una extensión de la comunicación social del gobierno, del que sea y del signo que fuere, con tal de que pague. Vasconcelos, que tiene una vasta obra (el Ulises criollo brilla en las letras mexicanas), se ocupó del periodismo de su época, valorando su papel en la esfera de la información y la difusión de la cultura. Y no podía ser de otra manera si fue el fundador de la Secretaría de Educación Pública, institución hoy envilecida por Mario Delgado.
Pues bien, Vasconcelos se tomaba muy en serio los principios éticos en el periodismo, y consideraba que esta actividad tenía una responsabilidad con la verdad y con el bienestar de la sociedad. Vivió, como se sabe, la convulsa etapa de la Revolución mexicana en la que el ejercicio del periodismo podía llevar fácilmente a la muerte. Cuando fue disidente y buscó la Presidencia de la república, el callismo triunfante lo abatió de diversas maneras, pero centralmente a través de una prensa manipulada, dependiente del Estado y abyecta, peligros a los que precisamente el gran pensador aludía dentro de la actividad periodística.
Pero hay claroscuros en la vida de este personaje. En su última etapa de vida fue partidario del fascismo, prologó obras vergonzosas a la luz de su tiempo y, a partir de esta apreciación, es que supongo que el nombre del Foro fue tomado precisamente de ese último ciclo, deplorable en la vida del autor de La raza cósmica. O como suele suceder, en la reunión fundacional del Foro seguramente se votaron varios nombres y ganó el filósofo, que probablemente muchos ni han leído.
Todo lo dicho hasta aquí es una simple ambientación para expresar lo que realmente me preocupa. El Foro es un frente por el que se distribuyen fondos, bienes públicos y hasta prestaciones, como si los periodistas fueran asalariados del poder y no de empresas particulares. En honor a la verdad hay que decir que no sólo el Foro cae en estos vicios, sino que la plaga es mayor y afecta a otros gremios, y no se diga a los grandes empresarios de los medios que reciben millonadas de pesos.
En un país democrático es práctica cotidiana la separación entre el poder público y la prensa. Hay una frontera nítida. Eso no existe ni aquí ni en gran parte del país. De ahí la debilidad de los ciudadanos y las grandes mermas que se reportan para la democracia.
Un hecho del Foro, que se repite periódicamente, es que sus directivos protestan ante el gobernador en turno y/o sus representantes, y en general ante la clase política. Y que digo protestan, prácticamente se juramentan.
Es una peste, llámese Foro, Colegio o Asociación. Qué buenos serían los tiempos en los que hubiera un club de periodistas de las más diversas expresiones que tuvieran su local propio, sufragado por su peculio y que el requisito de la membresía fuera no tener contrato alguno que los encadene al poder, y de paso someta a la sociedad en la ignorancia.
Sé que me van a decir que hay excepciones. Y sí, las hay, y todos sabemos cuáles son.
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Jaime García Chávez. Político y abogado chihuahuense. Por más de cuarenta años ha dirigido un despacho de abogados que defiende los derechos humanos y laborales. Impulsor del combate a la corrupción política. Fundador y actual presidente de Unión Ciudadana, A.C.





