Opinión

Ciudad Juárez, su ciudadanía y el poder electoral de las regidurías por demarcación territorial




noviembre 16, 2025

“Chihuahua será en el 2027 la disputa electoral y la obligada y necesaria moralización de la política que abra la puerta hacia el 2030, por eso, qué mejor que darle a la ciudadanía el poder territorial de sus Cabildos. Qué mejor que sea una ciudadanía comprometida la que recorra barrios y vecindarios solicitando el apoyo electoral para representar los intereses ciudadanos del lugar donde viven en el Ayuntamiento”

Por Leobardo Alvarado

En las instalaciones del Congreso del Estado en Chihuahua se realizó una conferencia de prensa para informar y exigir que las elecciones del año 2027 se den cumpliendo con lo que establece la legislación electoral al implementar la elección directa e individual de regidurías por demarcación territorial. Es mucha gente la que ha participado y organizaciones de diferente signo, pero sin duda Ciudad Juárez ha sido central en este impulso ciudadano

Una breve cronología indica que la propuesta comenzó en el 2017 cuando algunas organizaciones de la sociedad civil plantearon dar visibilidad y exigir la rendición de cuentas a ésta posición dentro de los ayuntamientos. Como parte del Cabildo la regiduría es la figura de representación popular en los Municipios más cercana a la ciudadanía.

De allí su importancia y el reclamo de cambiar el modelo electoral vigente. El propósito ulterior se entiende que es acercar a la ciudadanía a la toma de decisiones sobre la administración pública del Ayuntamiento.

En términos llanos sería dar el poder a la ciudadanía participante de lo electoral, sea de manera independiente o partidaria, para que decidan desde el ámbito de la representación popular territorialmente hablando. Es decir, para contribuir a solventar las necesidades inmediatas del lugar donde viven con la toma directa de decisiones: Un verdadero derecho a la ciudad

En el año 2020 el Congreso del Estado votó un artículo transitorio en el que se decía que se debía reglamentar para que la elección de regidurías por demarcación territorial sucediera en el año 2024 de manera directa. Sin embargo, no sucedió porque básicamente en el Congreso del Estado no se atendió a la obligación en tiempo y forma.

Lo que después se pasó en el año 2023 fue una actitud de patear el bote hacia la elección del año 2027 por parte de las y los diputados apoyados en el panismo Fueron ellos quienes tomaron mayormente esa decisión acompañados principalmente de la representación de los partidos Movimiento Ciudadano y Partido Revolucionario Institucional, el PRI.

Se supone que un año antes de que inicie el proceso electoral hacia el 2027 se debe tener resuelta la reglamentación que facilite que en la próxima elección suceda electoralmente una decisión ciudadana por demarcación territorial para conformar los cabildos en el estado. De allí el por qué las organizaciones civiles y el sector de la iniciativa privada que concuerda, salieron a exigir que se cumpla con lo que ya está en la ley del Estado de Chihuahua.

El cálculo político del año 2023 del panismo y aliados fue lo que evitó que sucediera lo que estaban obligado a hacer, y pero las y los diputados en el Congreso le quitaron a la ciudadanía algo por lo que tanto han luchado como es construir gobiernos más amables y responsables en cuanto a política y administrativamente corresponde.

Lo que han dicho ahora es que si hay acuerdo entre MORENA y el PAN, entonces habrá reforma. Por qué la ciudadanía una vez más queda a expensas de un acuerdo entre estos dos partidos es una reflexión que debe darse más allá de la buena voluntad política y convenenciera de ambos partidos políticos principales en competencia electoral en Chihuahua.

El PAN necesita desde hace muchos años desandar el camino de los yerros que lo llevaron al rechazo de buena parte de la ciudadanía. Son quienes ahora dominan el Congreso del Estado. El PAN como partido político que tiene una propuesta para la ciudadanía y cercana a la democracia, tiene en la elección independiente de regidurías por demarcación territorial una tabla de salvamiento, y/o un puente si así se desea ver, hacia un Mea culpa necesario, si quiere estar presente y cobrar vigor frente a la ciudadanía en el corto, mediano y largo plazo de lo político electoral.

No es desconocido que el Partido Acción Nacional en su sentido de la democracia ha fallado. Que en términos políticos al aliarse a lo inefable de la política del PRI-PRD, sólo contribuyó a erosionar su potencial político como propuesta en el espectro conservador a la derecha-centro de lo electoral. Por eso la elección por demarcación territorial significa darle el poder a la ciudadanía que le es cercana. Hay allí un trabajo colectivo y organizado que le espera de una ciudadanía comprometida con una perspectiva de cómo deberían funcionar los gobiernos municipales.

Por otro lado, es claro que MORENA debe deshacerse del lastre que carga desde el año 2018 cuando el pragmatismo obligó a reunir dos polos irreconciliables más allá del rédito electoral. Si MORENA quiere regresar a las bases que le conformaron inicialmente como Partido Movimiento debe encontrarse en la ciudadanía comprometida con una perspectiva acorde a sus ideales mandatados en su vida interna. Darle a esa ciudadanía la representación territorial, será lo más avanzado en términos de una democracia representativa.

Tanto el PAN como MORENA tienen hacia el año 2027 y la elección en que se habrá de dirimir el nuevo rumbo político del estado, pero sobre todo de los 67 municipios y en particular los más grandes donde destaca Ciudad Juárez, la oportunidad de la lección más relevante electoralmente hablando a nivel nacional.

Chihuahua será en el 2027 la disputa electoral y la obligada y necesaria moralización de la política que abra la puerta hacia el 2030, por eso, qué mejor que darle a la ciudadanía el poder territorial de sus Cabildos. Qué mejor que sea una ciudadanía comprometida la que recorra barrios y vecindarios solicitando el apoyo electoral para representar los intereses ciudadanos del lugar donde viven en el Ayuntamiento.

Por cierto, en el centro del país se está planteando una reforma electoral que encabeza Pablo Gómez del partido MORENA. Lo que ya está legislado en Chihuahua, debe ser parte de esa reforma nacional. No vaya a ser que en medio de todo lo que esta construyéndose una vez más la ciudadanía de Chihuahua quede fuera de las decisiones que con tanto esfuerzo y compromiso ha construido.

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