La versión oficial contrasta con testimonios de las personas desplazadas, quienes refirieron que cuando preparaban la cena, les avisaron en sus domicilios que se fueran para no matar a gente inocente. Hasta ahora no han logrado regresar, la mayoría se ubican en la localidad de Atascaderos y alrededores, desde donde solicitaron apoyo de la ciudadanía y autoridades para resguardarse del frío y para alimentos. Solicitan ayuda humanitaria con ropa de invierno, alimentos no perecederos, artículos de higiene y cobijas, principalmente
Por Patricia Mayorga y Leonel Barro / Raíchali
“Estábamos muy a gusto anoche (24 de diciembre), pero viera que en Santa Rosalía de Carrizal sacaron a todita la gente. Estábamos muy a gusto. Como a las 10 (de la noche) empezaron a llegar familias de Santa Rosalía, traían las nuevas de que los habían sacado, les dijeron que se salieran porque no querían matar gente inocente. El rancho se quedó solo, viera cómo estamos atrasados (…) los sacaron de su casa, no sabemos qué va a pasar”, este es el testimonio de habitantes de alrededor de la comunidad de Atascaderos, donde recibieron a una parte de los desplazados rarámuri esta Navidad.
Decenas de familias de la comunidad de Santa Rosalía de Carrizal, ubicada en el Triángulo Dorado, del municipio de Guadalupe y Calvo, dejaron servida la cena de Navidad cuando llegaron hombres armados a los domicilios para exigirles que se fueran porque “no querían matar a gente inocente”.
En una sola noche, se estima que salieron alrededor de 120 adultos, sin contar a los adolescentes y niñez. Uno de los adultos mayores, de 92 años, se niega a permanecer fuera de su casa, insiste en regresar porque no concibe no vivir en su tierra.
La comunidad con sus respectivas rancherías, se convirtió en una más en las cifras de desplazamiento forzado interno, personas ódami y rarámuri del municipio de Guadalupe y Calvo (se intensificó a partir de junio de 2021), sin que hasta ahora haya personas detenidas por ese delito, que fue tipificado en enero del año 2023.
Para llegar a Atascaderos, desde Santa Rosalía de Carrizal, se hacen dos horas aproximadamente en automóvil. Sin embargo, decenas de familias más salieron caminando (entre ellas llevaban niñas, niños y adultos mayores), por lo que llegaron hasta la mañana siguiente y en el transcurso del día. Se esparcieron a diferentes lugares de Atascaderos y algunos más continuaron a otros lugares del estado de Chihuahua.
“Estábamos haciendo cena, así como la teníamos, así la dejamos. Alcanzaron algunos a ponerse zapatos a los niños y así salimos en friega. No trajimos nada, así como andábamos nos venimos. Echamos cualquier chamarra o bolsa de mano. Todavía en la mañana llegaron otros pocos y esperamos que sigan llegando más. Se quedó solo el rancho”, dijo una de las personas desplazadas de una de las localidades de Santa Rosalía.
Horas después del dejar su hogar, otro habitante que acogió a las personas desplazadas, agregó:
“Era una lloradera de mujeres, imagínese dejar todo sus cosas. Apenas estaban bien contentos haciendo su cena y tener que salir de esa manera. Llegaron todas llorosas, todas tristes, todas atensionadas, ya ni quisieron cenar, todas preocupadas (…) Les ayudó la gente. No traían ni para la gasolina. Las cosas están muy difíciles, a veces uno piensa estar uno tan tranquilo y ahora puro estar bien atensionadas. Les dijeron que se salieran todos, que no querían matar gente inocente, las cosas qué, la vida es lo que cuenta. Está muy agüitada la pobre gente que salió”.

La respuesta oficial
La Fiscalía General del Estado dio respuesta a este medio hasta el 27 de diciembre, después de dos días de que Raíchali les consultó a través del área de Comunicación Social, pero no reconoce todos los hechos que narraron las personas desplazadas.
A través de la Agencia Estatal de Investigación de la Fiscalía de Distrito Zona Sur, informaron que acudieron a la comunidad Santa Rosalía del Carrizal para atender al reporte sobre familias desplazadas por “rumores” sobre amenazas sobre la presencia de hombres armados.
“Ayer viernes (25 de diciembre), elementos de la AEI en coordinación con personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, implementaron un operativo para acudir a la citada comunidad perteneciente al seccional de Atascaderos. En el lugar entrevistaron a una persona que señaló que el día 23 de diciembre, cerca del pueblo, se escucharon detonaciones y explosiones atrás de los cerros y que el día 24 de diciembre surgieron ‘rumores’ de que iba a llegar gente armada al pueblo y los iban a sacar de las casas”.
De acuerdo con el comunicado oficial, la mayoría de las familias que habitan esa comunidad tomaron la decisión de irse del pueblo por miedo, la FGE desconocía hacia dónde se fueron.
Las autoridades estatales aseguran que no llegó gente armada, solo quedó en “rumores”, por lo que ellos seguirán viviendo en la localidad de Santa Rosalía del Carrizal.
“El operativo realizó labores de campo para descartar la presencia de personas armadas que pusieran en peligro la seguridad de los habitantes de la referida comunidad”.

Santa Rosalía, ubicada camino a Badiraguato en Sinaloa
Santa Rosalía de Carrizal se ubica a una hora y media de Atascaderos en vehículo y Atascaderos está otras dos horas de la cabecera municipal de Guadalupe y Calvo. Es el camino hacia Badiraguato, antes de llegar al cruce a Sinaloa se ubica Santa Rosalía de Carrizal.
“Para ir a Santa Rosalía, pasa por Atascaderos (desde la cabecera municipal), es bajar, bajar hasta la mitad del barranco. En esa comunidad hay varias rancherías o localidades, que abarcan toda Santa Rosalía de Carrizal. Están río abajo. No sabemos qué grupo será el que llegó, ya todo está revuelto”, indica uno de los habitantes de la región.
Agrega otra persona más:
“Los nuevos (identificado como Cartel Jalisco Nueva Generación) están por el lado de Rancho de En Medio y otras localidades cercanas. Más adelante queda Mesa del Durazno, enfrente está Santa Rosaía de Carrizal, pero tiene que entrar por Atascaderos porque los divide la barranca del río, no se puede pasar, tienen que dar la vuelta. Ahí están los nuevos, enfrente de Santa Rosalía. Todo eso está lleno”.
El clima en esa región es más cálido, es tropical, ya que está casi al fondo del barranco. La gente no está acostumbrada a las bajas temperaturas de las zonas altas del estado de Chihuahua a donde llegaron las familias desplazadas.

Incrementa número de familias desplazadas de la sierra de Badiraguato
Atascaderos y localidades aledañas, han llegado decenas de familias originarias de la sierra de Badiraguato en Sinaloa, después de que fueron despojadas de sus propiedades y de que uno de los grupos delictivos que pelean el territorio del Triángulo Dorado (ubicado en los límites fronterizos de Chihuahua, Sinaloa y Durango).
Personal de programas oficiales de gobierno federal y del estatal, han detectado el incremento de personas víctimas de desplazamiento forzado interno originarias de Sinaloa, a partir de octubre de este año. Las comunidades de las que llegaron son principalmente La Tuna, Huixiopa, Arroyo Seco, San Miguel, Los Bandidos y Alicitos, del estado vecino.
Habitantes de la cabecera municipal y de Atascaderos, urgieron por ayuda para apoyar a la gente que está llegando, “hasta una bolsita de sopa, de sal, se agradece”.
“Ahorita están sin nada, salieron sin nada […] la gente ha llegado desde septiembre un poco, y más en octubre y noviembre, sin ropa, ni cobija, ni alimentos, no los atienden ni llega apoyo de gobierno, es triste. Esas personas que salieron de Sinaloa son mestizos y pocos indígenas, pero están bien atrasados por esa situación. Necesitan todo: ropa, zapatos, cobijas, alimentos”.
Santa Rosalía se sumó a las decenas de comunidades desplazadas del Guadalupe y Calvo, problema que se ha incrementado a patrir de 2021.

Foto: Especial
Las familias desplazadas de Sinaloa
El medio Espejo (que pertenece con Raíchali a la Alianza de Medios Territorial) , de Sinaloa, documentó que el 16 de septiembre inició una nueva oleada de desplazamiento forzado interno, de decenas de habitantes de la sierra de Badiraguato.
Las víctimas declararon que aquel día despertaron con balaceras en los pueblos de Huixiopa, La Lapara, La Tuna, Bacacoragua, Cieneguita, Potrero de la Vainilla, La Palma y San José del Barranco. Se trató de un enfrentamiento con ráfagas y explosivos desde la noche del 15 de septiembre al día 17. Las comunidades se quedaron sin luz y la vida diaria se trastocó por el miedo y el aislamiento, por lo que decidieron huir.
Como se ha documentado en el municipio de Guadalupe y Calvo, los delincuentes controlaron el acceso a las rancherías con armas largas, equipo de telecomunicaciones, vehículos y motocicletas todo terreno.
spejo refiere que la violencia ocurrió con mayor fuerza en Bacacoragua, La Tuna (rancho de donde es la familia Guzmán Loera) y Huixiopa. En esas localidades habitaban más de 80 familias.
En otras comunidades no les permitieron el acceso y negaron la salida a quienes permanecían dentro de la zona de conflicto.
Espejo describe la zona de Badiraguato:
“Badiraguato, enclavado en el llamado `Triángulo Dorado´, ha sido durante décadas el epicentro del narcotráfico en México y cuna de capos históricos como Joaquín El Chapo Guzmán, los Beltrán Leyva y Rafael Caro Quintero.”
“Su geografía, favorable para el cultivo de marihuana y amapola, convirtió al municipio en territorio estratégico para el trasiego hacia Estados Unidos. Aunque los campesinos de la región nunca se enriquecieron, las organizaciones criminales crecieron hasta convertirse en redes transnacionales que dominaron el mercado ilícito.

“La fama del municipio se consolidó como bastión de la familia Guzmán, que sobrevivió a los operativos como la Operación Cóndor en los años setenta y a la guerra contra las drogas de Felipe Calderón, en la primera década de los 2000.”
“La región ha sido el espacio de distintos conflictos. El último había sucedido entre 2016 y 2018, años en los que se registraron desplazamiento masivo por presuntos conflictos al interior de la familia Guzmán. Ahora se trata de otro problema, uno que se enmarca por la disputa entre los hijos de El Chapo y la familia Zambada.”
“Tras la captura de Ismael El Mayo Zambada en 2024, su hijo, el Mayito Flaco, se expandió al municipio y comenzó una purga. Retenes, bloqueos, grafitis y enfrentamientos armados muestran cómo los Zambada buscan arrebatar el control histórico a los Guzmán.”
“En el pueblo Hixopa, La Tuna y Santiago de los Caballeros, donde antes operaban libremente los Guzmán, hoy se imponen las letras MF, en alusión a Ismael Zambada Sicairos Mayito Flaco.”
“Los enfrentamientos comenzaron hace un año, sobre la zona de San José del Llano, pero estos se han ido extendiendo a otras regiones como Bacacoragua, Huixiopa y La Tuna”.

Las víctimas de desplazamiento forzado dieron a conocer a Espejo que ninguna autoridad había llegado a resguardar o evitar enfrentamientos, por lo que las balaceras no han cesado. Se desconocen cifras de víctimas de desplazamiento forzado interno, de desapariciones forzadas y asesinatos derivados de esa “guerra” entre grupos delictivos.
En el caso del municipio de Guadalupe y Calvo, la reciente etapa de desplazamientos forzados se originó en 2021, cuando ingresó por los límites de Sinaloa, el grupo Jalisco Nueva Generación aliado con La Línea, brazo armado del cartel de Juárez, de acuerdo con testimonios de pobladores de aquel municipio. Hasta ahora, no ha cesado la violencia que se ha extendido a otros municipios serranos.
***
Este trabajo fue publicado originalmente en Raíchali que forma parte de Territorial Alianza de Medios. Aquí puedes consultar su publicación.






Pingback: Comunidades quedan confinadas de manera fozada en el municipio de Guadalupe y Calvo - La Verdad Juárez