La liberación de millones de documentos del caso Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló la aparición de nombres de políticos y empresarios mexicanos en su red de contactos. Aunque no existen acusaciones formales, los archivos muestran los vínculos entre élites económicas, poder político y una estructura de relaciones marcada por la opacidad y la impunidad
Por Andrea Amaya y Jade Guerrero / Pie de Página
Ciudad de México – La justicia comenzó a investigar al financiero estadounidense Jeffrey Epstein por delitos sexuales relacionados con la explotación de menores a principios de la década de 2000. En 2008, un tribunal estadounidense lo sentenció tras un acuerdo judicial que le permitió evitar cargos federales. Las autoridades lo detuvieron nuevamente en 2019 por tráfico sexual de menores, y ese mismo año murió en una cárcel federal de Nueva York mientras esperaba juicio.
Las autoridades estadounidenses reunieron millones de documentos a partir de investigaciones penales, demandas civiles que las víctimas interpusieron y revisiones internas de agencias federales. Estos documentos incluyen correos electrónicos, agendas, registros de vuelos, testimonios, recortes de prensa y reportes oficiales. Los tribunales y el Departamento de Justicia de Estados Unidos han liberado este conjunto de materiales, conocido públicamente como los archivos de Epstein, de forma gradual como parte de procesos de transparencia judicial.
La relevancia de estos documentos no radica únicamente en los delitos cometidos por Epstein, sino en la red de relaciones políticas, económicas y sociales que mantuvo durante décadas. Si bien la aparición de nombres en estos archivos no constituye una imputación penal, los registros permiten observar el alcance internacional de sus vínculos y el funcionamiento de círculos de poder que permanecieron, durante años, fuera del escrutinio público.
Es en este contexto que la reciente desclasificación de nuevos archivos ha puesto atención en México, luego de que nombres de políticos y empresarios mexicanos aparecieran dentro de estos registros oficiales.
Los archivos del caso Epstein y su vínculo con la élite mexicana
Políticos y empresarios mexicanos figuran en los más de 3 millones de documentos, imágenes y videos sobre el caso Epstein que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ, por sus siglas en inglés) liberó el pasado 30 de enero.
El público escruta los nexos de estos personajes con la élite mexicana porque aparecen en el caso del exfinanciero Jeffrey Epstein –quien las autoridades encarcelaron en 2008 por delitos sexuales y quien falleció en prisión en 2019–. Sin embargo, estos archivos no implican la culpabilidad ni la participación en ilícitos de estas personas, ya que Epstein mismo coleccionaba los recortes de prensa, correos de logística y agendas donde figuran sus nombres, y no existen acusaciones formales en su contra.
Los mexicanos señalados
De acuerdo con la información liberada por el Departamento de Justicia, el empresario Ricardo Salinas Pliego, presidente de Grupo Salinas, aparece en correos electrónicos recuperados de los dispositivos de John Brockman (agente literario y conector de la élite científica/tecnológica) en marzo de 2011, en el folio EFTA01794970.
Una invitación para un evento exclusivo en Long Beach, donde también se convocaron a figuras como Elon Musk, incluye su nombre. Los archivos que el DOJ desclasificó y los reportes de la Associated Press consideraban a Salinas Pliego parte del círculo de «interés intelectual» de Epstein. Otros folios como el EFTA00881821 mencionan anécdotas que describen los altos niveles de seguridad privada del empresario mexicano durante una cena en 2014.
Otro de los nombres que destacan es el del magnate Carlos Slim Helú, quien aparece en registros de invitación y bases de datos de contactos de la red de Brockman y Epstein. Al igual que otros multimillonarios, su nombre aparece vinculado a foros de tecnología y ciencia (como los organizados por Edge Foundation). No hay testimonios en los documentos que lo ubiquen en la isla de Little St. James o en situaciones de índole sexual; su mención es estrictamente en el contexto de redes de contacto de alto nivel económico.
Dentro de estos registros también figura el nombre del expresidente Carlos Salinas de Gortari, específicamente dentro de listados de enlaces internacionales y carpetas de recortes de prensa recopilados por el equipo de Jeffrey Epstein. El motivo de este registro responde a un monitoreo constante que el financiero mantenía sobre exmandatarios, clasificándolos como contactos estratégicos para una supuesta “diplomacia paralela”. No obstante, análisis de medios internacionales y revisiones detalladas de los Epstein Files subrayan que muchas de estas menciones formaban parte de un dosier de influencia que Epstein construía para presumir vínculos con el poder.
Los nombres de Emilio Azcárraga Milmo, extitular de Televisa, y su viuda, Paula Cussi, aparecen vinculados en las notas de investigación del FBI bajo el folio EFTA00881821. El motivo de su registro se centra en una serie de discusiones sobre transacciones inmobiliarias de alto nivel en Nueva York durante la década de los 90, periodo en el que se documentó el interés de Jeffrey Epstein en diversas propiedades que guardaban relación con Cussi. Estas referencias parecen limitarse a un contexto patrimonial y de socialité de la época, reflejando el movimiento de activos financieros entre las élites que Epstein solía monitorear.
Epstein y el Cártel de Sinaloa
Un artículo de Aristegui Noticias expone que un documento del Buró Federal de Investigaciones (FBI), con fecha del 21 de junio de 2021, registra una denuncia en la que un hombre afirmó haber tenido vínculos directos con el Cártel de Sinaloa mientras colaboraba con Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, en el contexto de una presunta red de explotación sexual de menores.
“De acuerdo con el documento EFTA01249507 de los archivos de Epstein, el informante, cuya identidad no es mencionada, aseguró que formó parte del Cártel de Sinaloa y que, gracias a su relación con Epstein y Maxwell, pudo abandonar la organización criminal sin represalias, una afirmación que aparece como parte de su testimonio ante el FBI. El documento señala que él relató haber sido utilizado para comprender dinámicas del cártel y para participar en la logística relacionada con las presuntas fiestas sexuales, en las que, según su versión, se explotaba a menores de entre 12 y 14 años”, describe Aristegui Noticias.
Diplomacia mexicana
Los correos señalan de forma directa al exembajador de México en Estados Unidos, Anthony Wayne, según el trabajo de cruce de información de Aristegui Noticias, y lo acusan de haber participado y haberse involucrado con una menor de edad en la presunta organización de una fiesta de Epstein en Juárez:
“Los mensajes afirman que Wayne fue detenido por la Policía Federal y que en 2017 habría sido sentenciado en México a cadena perpetua por el embarazo de una niña de 11 años, con una supuesta prueba de ADN que lo vincularía al caso. También se menciona, sin respaldo documental en los correos, que un exmarine estadounidense estaría cumpliendo la condena en su lugar, como resultado de un acuerdo ilegal entre autoridades estadounidenses y un juez mexicano”.
Asimismo, el medio detalla que el entonces presidente de México y autoridades estadounidenses estarían al tanto de esto.
Los documentos forman parte de investigaciones oficiales y procesos judiciales en Estados Unidos, y registran contactos, comunicaciones y referencias recopiladas por autoridades federales en el marco de indagatorias sobre una red de explotación sexual que sí fue acreditada judicialmente en el caso de Jeffrey Epstein.
Estos archivos permiten observar cómo operan las redes de poder en el ámbito político, económico y social a nivel internacional. La concentración de influencia, recursos financieros y acceso privilegiado generó durante años un entorno en el que delitos graves pudieron cometerse sin una respuesta institucional oportuna. La relevancia del caso no radica únicamente en los nombres que aparecen, sino en la estructura que permitió que los hechos ocurrieran y permanecieran sin sanción durante décadas.
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Este trabajo fue publicado originalmente en Pie de Página que forma parte de Territorial Alianza de Medios. Aquí puedes consultar su publicación.





