Opinión

La CEDH, la disputa entre cargos públicos y la defensa de derechos

Imelda Marrufo

Inicia un nuevo ciclo en la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chihuahua (CEDH), la apuesta puede ser el continuismo de las gestiones pasadas o la innovación de la institución que la acredite como un organismo cuyo peso simbólico sea tan fuerte como para que las recomendaciones sean aceptadas y cumplidas en plazo breve.

En su último informe, José Luis Armendáriz González habló de todos los ejes de trabajo. Destacó el éxito de los programas educativos del canal DHNET, la campaña Más conciencia Menos Violencia, en la que participaron organismos empresariales y OSC. Conversó sobre la serie educativa en derechos humanos (DDHH) para las niñas y niños, DENI.

A José Luis Armendáriz no puede regateársele su conocimiento en materia de DDHH, la apertura para el diálogo, su interés para ampliar los programas y buscar mayor impacto, el éxito de quienes bajo su aval idearon la campaña Infórmate Migrante. Hay que reconocerle la apertura para trabajar los contenidos de violencia de género dentro de la institución y su interés en el ámbito preventivo de derechos.

La política conciliatoria marcó el periodo Armendáriz González. El informe 2018 muestra que fueron 46.77 por ciento las conciliaciones del total de quejas recibidas. Sin embargo, no se conoce a quien favoreció más la conciliación, si al quejoso o la autoridad responsable.

En los diez años, la Comisión Estatal al mando de José Luis Armendáriz tuvo una baja producción en cuanto a recomendaciones se trata: en 2009, emitió 29 recomendaciones; en 2010, el año de inicio de gobierno de César Duarte, solo 24; en los siguientes años, los números de recomendaciones fueron 22, 19, 28, 32 y 32. En 2016, las recomendaciones se incrementaron a 77.

Aunque el extitular de la CEDH da una explicación distinta, mi tesis relaciona la baja emisión de recomendaciones con el objetivo de no molestar al gobierno en turno.

En 2018 la cantidad de quejas recibidas fueron mil 328; sin embargo, el total de recomendaciones alcanzó las 96, un 7.2 por ciento. No me convence el argumento que dice “estamos por encima de la media nacional”, Juárez tiene una historia de hechos violentos, de abusos y violaciones a derechos muy marcada, por eso poner límites mediante recomendaciones es también un mecanismo preventivo de no repetición.

Del total de 96 recomendaciones no se ha cumplido una sola de manera plena, se nos informa que están cumplidas parcialmente o en proceso.

En la categoría de quejas contra autoridades municipales, es Ciudad Juárez quien encabeza la lista de quejas con 175, por encima del resto. Según el informe los actos violatorios de derechos humanos del municipio fronterizo incrementaron de 275 en 2017 a 573 en 2018.

La oficina regional de Chihuahua refleja un trabajo con mayor impacto que la oficina de Juárez, mientras que en Chihuahua se realizan 2 mil 250 asesorías en Juárez la cifra es de mil 115, incluso por debajo de Delicias.

Las gestiones colocan a la oficina de Chihuahua como puntera con 198, mientras que la de Juárez empata con Casas Grandes con 132. La cantidad de quejas regionales de la oficina de la capital es de 637, la de Juárez es de 357. Según el comentario del extitular de la CEDH esto obedece al número de los habitantes de la zona y la confianza en la institución para presentarlas.

Las críticas a la gestión de José Luis Armendáriz no pueden dejarse pasar, pues estaríamos expuestas para que el nuevo titular, Néstor Armendáriz Loya repitiera las mismas inconsistencias. La permisibilidad a José Luis Armendáriz a las dinámicas laborales es algo reprochable. No tuvo la capacidad para poner un freno y asumir los costos de la restructuración apostando por perfiles comprometidos.

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La oficina de Ciudad Juárez está semi abandonada, y la política más común entre el personal es: “checas y te vas”. Entre los empleados que también son maestros de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y el personal que se dedica a las relaciones públicas personales, esta oficina local ha naufragado desde hace años. Solo unas cuantas personas sacan el trabajo de la institución.

En la CEDH el cinismo se convirtió en una cultura tolerada.
La convocatoria para la elección de Ombudsperson y su proceso tuvieron un sesgo totalmente partidista, lejano a buscar la mejor opción para la promoción y defensa de derechos. Exhibió lo poco preparados de los legisladores en la materia, algunos quisieron lucirse más que escuchar al entrevistado.

Los 20 minutos para las entrevistas fueron puro trámite. Salvo excepciones, en general, ni siquiera se supo si los legisladores leyeron los planes de trabajo de las y los aspirantes. Poco tino y pericia. Si bien otros procesos de elección fueron marcados por el dedazo de los gobernadores en turno, en este privaron las fobias y animadversiones, algunas infundadas.

De las aspirantes quien me convenció fue Irma Villanueva, una mujer con trayectoria, derechohumanista, de trabajo diario, con resultados como litigante de casos de violación de derechos, conocimiento y experiencia. La CEDH perdió la oportunidad de contar con una mujer del tamaño de Villanueva, pero la CEAVE conservó una titular que ha marcado la diferencia. Ella entró con mucha dignidad a una convocatoria donde le esperaban las reglas del juego amafiadas, de filias, de compras y de favores políticos.

Quedó como titular Néstor Manuel Armendáriz Loya, quien fuera Jefe de Control y Evaluación de la Comisión. En la entrevista, el recién nombrado titular habló de trabajar hacia el interior buscando fortalecer la instancia. Después del diagnóstico que les comparto de la CEDH, puede entenderse mi empatía por su propuesta.

La experiencia del Panel de Especialistas para la elaboración de la terna de la o el Fiscal Anticorrupción es una buena práctica en Chihuahua que puede servir como precedente para la elección de ternas y de allí, el Congreso defina el o la titular de la dependencia. La propuesta es que se retome esa experiencia. Convocatoria realizada por personas expertas, con metodología clara, revisión a profundidad de planes de trabajo, entrevistas a fondo.

Los retos del recién nombrado Ombudsperson de Chihuahua son varios: ordenar la casa, tener un plan de trabajo operativo al interior, como el que dijo en la entrevista. Contar con indicadores verificables, sobre todo de desempeño. Dar continuidad a los programas exitosos de la administración pasada, retomar diversas propuestas que se quedaron enunciadas. Fortalecer y ampliar su relación con sociedad civil organizada, con las y los defensores. Trabajar para imprimirle su sello propio.

Para la próxima elección de CEDH ya hice una propuesta. Espero que la ambición de los partidos y legisladores no sea tan grande y al menos le den una pensada. Urge un Congreso que dignifique la acción política, no se trata de ocupar cargos, se busca a la mejor persona para contar con la mejor institución garante de derechos humanos en la entidad. Las instituciones no pueden estar a disposición del mejor postor, la Comisión Estatal de Derechos Humanos no puede ser una instancia que los partidos pongan a la venta en cada elección.

imelda.marrufo@gmail.com

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