Juárez

Zona Centro, un laberinto

Fotografía: juarez.gob.mx

Miles de automovilistas y peatones que se movilizan en un sector donde predomina la falta de orden vial, la cual se agudizó paulatinamente pese a los planes de ordenamiento urbano que los gobiernos estatales y municipales han impulsado en los últimos 22 años

Martín Orquiz
La Verdad/Especial para El Diario

Ciudad Juárez – Con calles obstruidas de manera improvisada e invadidas por ambulantes, con cambios de circulación sin anuncio previo, ausencia de señalamientos y con banquetas reducidas o en semidestruidas, el Centro Histórico de Ciudad Juárez se ha convertido en un laberinto para miles de automovilistas y peatones que se movilizan en la zona.

El deterioro en la estructura y en el orden vial se agudizó paulatinamente pese a los planes de ordenamiento urbano que los gobiernos estatales y municipales han impulsado en los últimos 22 años.

Circular por ese sector, dice Felipe Salas, es un “despapaye gacho”. “Hay un pitadero por todos lados y todo mundo súper estresado y echándose padres y madres”, dice el automovilista entrevistado en el lugar por donde, asegura, transita casi a diario.

“No sé por qué todos nos venimos por aquí”, se lamenta.

Pero para miles de personas cruzar la zona centro es un paso obligado. Tal es el caso de Ethel Garrido, una estudiante que de lunes a viernes atraviesa el sector para ir de su casa a la escuela y viceversa. Recorre caminando gran parte de la zona, a donde llega desde el poniente en camión y sigue su trayectoria hasta el norte, también en transporte público.

“Hay veces que quisiera tener una garrocha y saltar a toda esta gente”, dice la universitaria que camina entre ambulantes, banquetas destruidas, adoquines a desnivel, agujeros abiertos al paso de los transeúntes, pestilentes fugas de aguas negras y cables eléctricos arrastrados sobre el piso.

Urbanistas, estudios formales, ciudadanos y autoridades coinciden en que la problemática en el área es aguda y se agrava debido a que ese perímetro sigue utilizándose como terminal de 18 rutas de transporte público con 80 ramales y por los miles de automovilistas que hacen ahí una fila para cruzar a El Paso, Texas por el puente internacional Paso del Norte, obstruyendo calles con su espera.

A esa aglomeración se suma la situación desatada por el transporte semimasivo, cuya ruta modificó el sentido de casi una docena de las vialidades del sector y cortó los caminos de guiadores.

El ferrocarril, además, abona al problema al “partir” el sector porque en su camino hacia Estados Unidos tiene derecho de vía. Testimonios recogidos en la zona indican que el tren pasa mínimo dos veces al día, pero en ocasiones son hasta seis en ese mismo lapso.

Las consecuencias son un tráfico excesivo que satura las vías primarias y la mayoría de las secundarias trazadas por el sector, perjudicando la movilidad de miles de personas que enfrentan desvíos, riesgos y retrasos, advierten urbanistas consultados.

Fotografía: Martín Orquiz/ La Verdad

Del congestionamiento al deterioro

Las condiciones de congestionamiento y aglomeración de personas en la zona centro elevan los riesgos de contingencias y complican la atención en emergencias por cuerpos de rescate.

El director de Protección Civil municipal, Efrén Matamoros Barraza, concede que es difícil desplazarse hacia algunos puntos del perímetro, aunque asegura que se cuenta con vías alternas definidas y planes de movilidad rápida en casos de emergencia.

El funcionario menciona que además de los accidentes de tránsito otros de los riesgos son los incendios, fugas de agua y derrames de los químicos que transporta la empresa Ferrocarril Mexicano (Feromex) por las vías que atraviesan el Centro Histórico.

Los peligros están presentes debido al cúmulo de personas, comercios y material que se aglutinan en la zona, sobre todo los fines de semana, cuando aumenta la cantidad de personas que confluyen en el Centro, dice Matamoros Barraza.

La instalación de ambulantes en áreas peatonales representa otras de las condiciones de riesgo por el arrastre de cables y manejo de desechos. La Sindicatura de Juárez contabilizó mil 676 vendedores apostados en torno a las avenidas 16 de Septiembre y Juárez, así como en Rafael Velarde, Noche Triste y De la Paz.

Tráfico de automovilistas y peatones afectado por cruce del tren. Fotografía: La Verdad
Automovilistas circulan por la calle Lerdo donde se topan con la fila de quienes esperan en una fila para cruzar a El Paso, Texas, por el Puente Internacional Paso del Norte.
Fotografía: La Verdad

Transitan por red vial obsoleta

A decir de ciudadanos, comerciantes del lugar y urbanistas, el principal conflicto que se enfrenta en la zona es el de movilidad debido a que la red vial permanece sin funcionar para desfogar de manera eficiente el tránsito de personas.

Mediciones hechas por personal del Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP) determinaron que hay cruceros del Centro Histórico que operan de manera no aceptable debido a que, contrario a su función, en su área generan congestionamientos.

Los que están en esas condiciones son: Bernardo Norzagaray y Oro, 16 de Septiembre y Francisco Villa, Vicente Guerrero y Mariscal, Joaquín Terrazas y Miguel Ahumada, Libertad y De los Insurgentes, se informó.

El origen de esa problemática es que quedaron rebasados por el aforo de vehículos particulares, transporte público, peatones y ciclistas, lo que genera embotellamientos y dificultades de tránsito.

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A la hora pico, la zona se pone peor, dice Felipe Salas, un conductor que a diario pasa por el Centro Histórico, donde asegura que su trayecto se complicó desde finales del año pasado porque la fila de guiadores que van a El Paso se extendió por más calles, por las medidas de seguridad adoptadas por Estados Unidos en los cruces.

De pronto, añade, no se encuentra la salida, ni para atrás ni para adelante. Se refiere a los momentos que se generan entre las 6:00 y las 8:45 horas, así como de las 17:00 a las 18:45 horas, horarios considerados como críticos por las autoridades.

Cuando la fila de quienes se dirigen a El Paso satura la avenida 16 de Septiembre, elementos de la Dirección General de Tránsito Municipal (DGTM) cierran las calles que atraviesan la avenida Juárez, lo que agrava la situación, comenta Felipe.

Durante un recorrido por la zona, se pudo constatar la falta de señalamientos y vialidades alternas para circular en caso de congestionamiento, principalmente en un sentido de norte a sur y viceversa, ya que las principales –como la 16 de Septiembre, De los Insurgentes, Bernardo Norzagaray, David Herrera Jordán, Heroico Colegio Militar y Juan Pablo II–, corren de oriente a poniente y al contrario.

El vocero de la DGTM, José Luis Sánchez, señala que en la zona Centro se debe priorizar, por principio de movilidad urbana, al peatón y al ciclista y de esta manera generar una cultura de respeto, el saber que una vía no solo pertenece a los automovilistas.

Eusebio Pedroza, un comerciante de la zona, dice que el centro siempre es “un hervidero” de personas y de vehículos, desde hace años las autoridades debieron ponerle remedio a la situación para evitar toda la problemática que existe en la actualidad.

“Todo mundo aquí se mete por donde quiere, los tránsitos en vez de ayudar ‘se van recio’ para ‘morder’ a la gente, que ni la culpa tiene porque aquí todo es un desmadre”, declara en tono molesto.

El urbanista y profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), Gabriel García Moreno, tiene una explicación acerca de las fallas de movilidad que registra el Centro Histórico juarense.

“El centro, por su naturaleza, concentra personas, todo tipo de actividades y de flujos, esa es su razón de ser; aunque suene ilógico, el centro concentra, eso debe quedar claro, es normal que aparezcan toda esta serie de conflictos que se generan”, comenta.

Desde su perspectiva, el peatón es quien debe tener preferencia porque la naturaleza de esa área es más para que circulen las personas, incluso la misma estructura que existe lo marca así: el tamaño de las calles, de las manzanas, la forma de las banquetas.

“No nos cae ese veinte, incluso la misma manera en que ha crecido la ciudad genera que haya gente a la que le cuesta mucho trabajo llegar hasta el Centro, y mucha tiene miedo llegar, es parte del escenario de los juarenses”, añade.

El conflicto, en la actualidad, es que para algunos trayectos en Centro Histórico sí es paso obligado para muchos ciudadanos.

Planes entrampados

Fotografía: juarez.gob.mx

Tanto García Moreno como la también urbanista y profesora universitaria, Alma Rodríguez, coinciden en que es necesario realizar un estudio que refleje las condiciones actuales que prevalecen en el Centro Histórico, así como los requerimientos que se necesitan para mejorar el funcionamiento en la movilidad humana.

Es importante, dicen, que se tome en cuenta que es un área construida preponderantemente para caminar.

El documento más reciente sobre esa zona de la ciudad es el Plan Maestro de Desarrollo Urbano del Centro Histórico de Ciudad Juárez, que fue hecho público en abril del 2014 por el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP), cuando todavía no se construía el paso inferior vehicular de la avenida 16 de Septiembre, que la convirtió en zona peatonal desde la avenida Lerdo hasta la calle Melchor Ocampo.

Antes, en 1997, se redactó el Plan Parcial Centro Histórico de Ciudad Juárez, 10 años después se hizo el Plan Maestro de Rehabilitación Social y Urbana del Centro Histórico, mientras que el tercero fue Políticas del Plan de Desarrollo Urbano de Ciudad Juárez, que se publicó en 2010.

Ninguno de los documentos se cumplió, así que los problemas de movilidad permanecieron para todos, consideran los entrevistados.

laverdadjz@gmail.com

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