Juárez

Cuelgan en rectoría de UACJ denuncias por acoso y exigen protocolo contra hostigamientos

Martín Orquiz
La Verdad

Ciudad Juárez –Desde hace 17 años la comunidad estudiantil de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) permanece en espera de un protocolo para enfrentar los casos de hostigamiento y acoso sexual dentro de la institución. Este lunes, alumnas organizadas aprovecharon la acción del 9 de marzo para encarar a las autoridades y reclamarles la inexistencia del documento.

Para hacer evidente la problemática que se enfrenta en los institutos, una veintena de manifestantes instalaron un tendedero frente a la entrada principal de la Rectoría con quejas escritas en contra de personal docente, administrativo e incluso de compañeros que agredieron a universitarias.

La UACJ, dijeron, es una Institución violenta que encubre al personal que acosa a las estudiantes: “sentimos un abandono por parte de las autoridades, se ve reflejado… en las personas que han sido denunciadas por años”.

Añadieron que la universidad debió instaurar una alerta de género por el homicidio de una estudiante y la violación tumultuaria de una de sus maestras, ambos hechos ocurridos en el 2019, pero no se dio, así que responsabilizaron a sus autoridades por la violencia ocurrida.

Las voceras del movimiento expusieron ante el rector de la UACJ, Juan Ignacio Camargo Nassar, su desconfianza para con las autoridades de la institución luego que descubrieron que desde el 2003 se trabaja en la elaboración de un protocolo para atender las denuncias de hostigamiento y acoso sexual, pero no se realizó hasta ahora.

Las estudiantes, algunas de ellas con su rostro cubierto, se plantaron en el edificio desde la mañana para exigir que las recibiera el funcionario, quien llegó al sitio alrededor de las 11:30 horas para dialogar con las inconformes.

En el recibidor de la sede universitaria le hicieron saber sus demandas: “Requerimos se incluidas en el Comité de la Igualdad y la no Discriminación como comité estudiantil, así como revisar el protocolo para atender casos de esta índole que están en proceso”.

También le exigieron que la universidad gestione, junto con Desarrollo Urbano del Municipio, el diseño de un corredor seguro que vincule los trayectos entre los institutos y Rectoría, además de poner especial cuidado en asegurar el área de Ciudad Universitaria (CU), respetando la autonomía de la institución.

Le pidieron un mapeo del recorrido de los estudiantes para llegar a la universidad que contemple no sólo el tiempo desde la primera hasta la última hora de clases, sino que además el lapso en el que los estudiantes viajan para trasladarse a sus hogares y asegurarse de que las concesionarias de transporte público brinden viajes seguros a los universitarios, con especial atención para quienes acuden a CU.

Las manifestantes solicitaron la ampliación del servicio del Indiobús para la zona del suroriente de la ciudad, así como una campaña eficiente para mitigar el acoso y el hostigamiento sexual por parte de los alumnos, profesores y personal administrativo en las aulas.

Exigieron ante el rector que se cumplan con los compromisos adquiridos en los pliegos petitorios firmados el 8 de abril y el 22 de mayo del 2019, después del homicidio de la universitaria Dana Lizeth Lozano Chávez y de la violación tumultuaria de una profesora de forma respectiva.

“Queremos que esto no se vaya a la basura”, enfatizó una de las participantes.

Recordaron que desde hace un año se expresaron varias exigencias que no se han atendido y se quejaron de que se les da “carpetazo” a las denuncias que se interponen para proteger a los profesores acusados.

Entre los problemas más severos que enfrentan los alumnos, expresaron, está el traslado hacia el suroriente, donde no se presta el interés necesario no sólo por parte de la ruta universitaria, sino por el transporte público en general.

“Si decidieron hacer una Ciudad Universitaria que está a dos horas de toda esa centralización, es responsabilidad de todas las autoridades que decidieron que estuviera ahí que alumnas y alumnos lleguen bien a sus clases y a sus casas”, comentó una de las portavoces de las manifestantes.

Acusaron que sufren también acoso sexual por parte de los choferes de los camiones y desconocen ante quien acudir por ayuda, bajo esa circunstancia consideran que la universidad debe ser responsable porque sólo sus alumnos viajan hasta ese punto de la ciudad.

Camargo Nassar respondió a los cuestionamientos con la afirmación de que ya se labora para atender la problemática.

“Me preocupa lo que sucede en la ciudad, dentro de la universidad se ha estado trabajando con el protocolo contra el hostigamiento y el acoso, hay avances”, declaró.

El rector enfatizó que existen problemas muy fuertes en el exterior de la institución y que ha hablado de forma directa con autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) para que otorgue vigilancia extra en torno a las instalaciones universitarias, a lo que las estudiantes respondieron que desconfían de los policías que carecen de preparación en temas de género.

Ante los reclamos por falta de respuesta a las peticiones, Camargo Nasar comentó que no todo lo decide él, sino comisiones que se conforman por alumnos y maestros que establecen las acciones a realizar.
Solicitó a las afectadas a que interpongan sus denuncias formales en caso de sufrir hostigamiento o acoso sexual ante el comité que se formó con tal objetivo.

“Sientan la confianza de hacerlo, tenemos estructura, vamos avanzando, se busca crear un documento que funcione”, indicó.

El funcionario acudió a revisar el tendedero de quejas, después ambas partes fijaron el 3 de abril como fecha para reunirse e informar acerca del avance en la atención de la problemática que fue expuesta.

laverdadjz@gmail.com

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