Opinión

El modelo policiaco no sirve

Actualmente tenemos una policía con mala reputación, algunos serán totalmente corruptos y criminales. Otros no lo serán tanto. Habrá algunos que arriesgarán su vida por salvar a alguien, ¿quién se siente seguro con un policía a un lado?

Por Hernán Ortiz

El modelo policiaco en nuestra ciudad es inútil. La cantidad de asesinatos, la violencia en calles y casas son la evidencia más clara de que no está funcionando.

Podemos no hacer caso y simular que así las cosas deben ser, pero eso siempre nos cuesta vidas. Empezamos a pensar qué hacer o seremos cómplices de esta violencia. ¿Por qué? Por permitirla.

Hecho, la policía ya existe, este año fue la dependencia que más recursos recibió. ¿Qué hacemos con ella?

Desaparecerla, ¿es una opción? No lo sé.

Creo que vale la pena revisar esté símbolo internacional que hace honor a los policías caídos. La delgada línea azul horizontal en el medio de dos líneas negras más gruesas. La línea azul representa a la policía que separa a la ciudadanía de los delincuentes. ¿Pasa? No puedo dar una tajante negativa.

En el libro Policía-Hampa de J. Romero y A Guerra, los autores empiezan explicando que la relación entre la delincuencia y la policía es muy estrecha, se les antoja imposible, casi inocente, suponer que este vínculo entre hampa y fuerza del orden se haga conforme a la ley. Debería, pero no es así.

¿Hemos hecho algo para remediar esta situación? Claro, desde capacitar mejor a los policías para que no Violen los Derechos Humanos, hasta contratar empresas expertas en contabilidad para que les pasen películas como Más allá de los Sueños y Salvando al Soldado Ryan.

Ha servido, no. ¿Cómo lo sé? Bueno este mes rebasamos los cinco asesinatos al día y la violencia no parece disminuir, la ciudad es un mundo de irregularidades, desde autos sin papeles hasta anuncios que invaden banquetas y nadie pone orden. ¿No es cosa de la policía? Entonces, ¿qué hace?

Dadas las circunstancias, bien podríamos quitar a la policía. ¿Quién defenderá a los ciudadanos de la delincuencia, quién será la delgada línea azul? No lo sé, pero la policía no está funcionando.

¿Y si armamos a toda la ciudadanía? Es una idea que da terror, pero cierto es que un contrapeso puede frenar un poder. Es una idea, no una propuesta, pero si la gente se armara, probablemente podría defenderse mejor de los delincuentes y tal vez de los abusos del gobierno.

Pero pensaré mejor en soluciones más pacíficas.

¿Qué tipo de policía queremos?

Actualmente tenemos una policía con mala reputación. Un camarada sugería envenenarlos a todos y se ofendió cuando le dije que eso no era una opción.

A fin de cuentas, la policía está formada por personas. Algunos serán totalmente corruptos y criminales. Otros no lo serán tanto. Habrá algunos que arriesgarán su vida por salvar a alguien, me consta, otros preferirán dar la vuelta.

Muchos de los elementos tienen familias, no les dan créditos para casas, son abusados laboralmente, algunos son amenazados por criminales mejor armados y entrenados, otros están coludidos con ellos, nunca saben en qué elemento confiar y en cuál no, carecen de un claro liderazgo en los mandos medios que se asignan por empatías y no por carrera, donde además de arriesgar su vida, el gobierno municipal le paga menos que a un desponchador (la nómina es pública si no me creen, el sueldo de los agentes se oculta, pero no el del desponchador y en el presupuesto de egresos sí viene lo que se le paga a un policía).

Con todo ese ambiente laboral, se le da un arma y ¿le pedimos que nos cuide?

Ese modelo no funciona, es un hecho.

Para ilustrar la situación que viven los policías, quiero recordar a uno en particular, dejo de existir hace 15 años tal vez. Su nombre era Emilio Hernández, además de policía estudio sociología en la UACJ. Fue mi alumno en las materias de Investigación Documental y Antropología. Sus trabajos finales siempre se relacionaban con información de la delincuencia.

Con el tiempo empezó a encabezar al Grupo 16, que promueve la prevención del delito principalmente con jóvenes. En la universidad conoció a personas que eran parte de la sociedad civil organizada, y cuando se hacían marchas o plantones, era a quién avisábamos para que el trato con la policía no fuera de confrontación.

No supe si dejo de estar al frente del Grupo 16 o de todas maneras tenía que salir a patrullar. Pero una vez hubo un operativo demasiado irregular. Ladrones se subían al tren robaban los vagones y bajaban del lado mexicano. El FBI acordó con la Policía Municipal que los ladrones serían capturados en Juárez y entregados por Anapra, sin papeleo ni cadena de custodia.

Aquí empiezan los rumores, cosas que no dejaron evidencia más que el testimonio. Emilio le hizo saber a su superior (¿sargento, comandante, capitán? ¡yo qué sé!) que esa era un operativo al margen de la legalidad. Su jefe no le hizo caso. ¿Quién ordenó el operativo? No se sabe, pero tarde que temprano jubilaron policías, despidieron a otros y uno quedó encarcelado. El culpable fue quién ordenó el operativo, pero querían que alguien pagará los castigos a los elementos policiacos.

Emilio fue sancionado siendo mandado a punto. Así le dicen cuando los mandan a cuidar un sitio en particular sin patrullar. A él le asignaron el Hospital General. Estaba con un agente de tránsito, el asesino se acercó tal vez a menos de dos metros, pues le pudo dar muy bien tres tiros, uno en la cabeza y dos en el pecho. ¿En qué orden? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Dejo familia? Nada, como siempre en esta tierra nada se supo.

Él hizo bien su trabajo y lo asesinaron.

Ese tipo de ambiente laboral es el que vive la policía a la que le pedimos que nos cuide.

Podemos seguirlos armando y equipando… ¿no les conté de la vez que probaron chalecos con balas de salva y que cuando pusieron las verdaderas, la bala atravesó la placa delantera y trasera? De hecho, ya se habían comprado chalecos de esa marca y por mucho tiempo al menos 200 policías los usaron. Pero no puedo dar más detalles.

Les pedimos que nos cuiden, pero… ¿Quién se siente seguro con un policía a un lado? ¿Inspiran confianza o miedo?

Recuerdo que cuando fui parte de la certificación de los procesos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, esa que cuando la terminé trataron de violar a una chica frente a mi casa y la policía tardó más de 40 minutos en llegar y buscaba una pelea de jóvenes, fueron amistades, policías que se burlaron de mí y me dijeron que me vieron la cara.

Podemos simular que todo va bien, pero el hecho es que la policía no está funcionando.

¿Qué haremos al respecto?

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