Opinión

La CONAVIM y los saldos de la 4T en la política contra la violencia para Ciudad Juárez

Nos enfrentamos a retrocesos de una década respecto a los avances y logros que se habían conquistado, si López Obrador no rectifica, se le recordará lo que hace dos años las víctimas le dijeron en Juárez: no habrá para él ni perdón ni olvido

Imelda Marrufo

El 16 de marzo del 2019 la doctora Candelaria Ochoa Avalos tomó posesión como titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, conocida por sus siglas como CONAVIM.  A partir de la renuncia solicitada por la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, Ochoa Avalos dejó de laborar en la dependencia el pasado 30 de junio.

¿Qué dejó a su paso la ex Comisionada Nacional durante los 15 meses en el cargo conferido? ¿Cuál fue la experiencia de las organizaciones de Ciudad Juárez y Chihuahua con la dependencia a su cargo? Comento aquí algunos aspectos destacados.

La CONAVIM fue creada por decreto en 2009 como una instancia nacional para prevenir y atender la violencia contra las mujeres en territorio nacional, luego de que el gobierno de Felipe Calderón desapareciera, sin evaluación alguna y de un plumazo, a la llamada Comisión para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Juárez, Comisión para Juárez.

La Comisión para Juárez se creó en el gobierno de Vicente Fox en 2003, como una instancia para dar respuesta al feminicidio en Ciudad Juárez. En paralelo a la creación de esta instancia, se conformó al interior de la Secretaria de Gobernación, el mecanismo llamado Subcomisión de Coordinación y Enlace para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Juárez, Subcomisión para Juárez.

Sostener a la Subcomisión para Juárez fue una lucha de las OSC de Juárez, que terminó por convertirse en una buena práctica a fortalecer. Esta dependencia se integraba de una coordinación de la Administración Pública Federal y otra de la sociedad civil, quienes eran las encargadas de realizar el plan de trabajo. Participaban 13 dependencias federales, diversas instancias del gobierno estatal, gobierno municipal, familiares de víctimas, instancias académicas, organizaciones de Chihuahua. Asistían OSC de otras partes del país que sesionaban por videoconferencia desde de la ciudad de México.

En la Subcomisión para Juárez se dio seguimiento al cumplimiento de la sentencia de Campo Algodonero, proceso al que previamente, no teníamos acceso las organizaciones locales que fuimos impulsoras en 2002, de no ser por dicho mecanismo de información y rendición de cuentas. A través de esta dependencia se impulsaron de manera formal los Centros de Justicia para las Mujeres por parte de CONAVIM en territorio nacional y en Ciudad Juárez, y en cada sesión se daba cuenta de ello.

Algunas acciones que se le reconocen a la doctora Candelaria Ochoa en tanto Comisionada Nacional, fue la postura ante los comentaros misóginos realizados en la editorial de un periódico local de la ciudad.  En enero del 2020, atendió la solicitud de integrantes del Grupo de trabajo de la Alerta, que habían recogido la voz de organizaciones como Red Mesa, lo que llevó a que la CONAVIM solicitara a la CEDH la apertura de una queja frente a las actuaciones de la Policía Municipal de la localidad, e instara, además, a las autoridades estatales para investigar los asesinatos de dos mujeres ocurridos en la zona llamada “Corredor Seguro” en Ciudad Juárez.

Desafortunadamente, Cande Ochoa será recordada como la funcionaria que cerró la oficina de la CONAVIM en Juárez, una oficina que, si bien había venido a menos, servía de enlace para la implementación del Protocolo Alba en la ciudad, coordinar el protocolo de búsqueda de mujeres desaparecidas era su principal aporte. Prometió dejar un mecanismo paralelo lo que jamás ocurrió.

La Subcomisión para Juárez, que representó una buena práctica a fortalecer, dejó de sesionar a la llegada del actual Gobierno Federal, Cande Ochoa se fue sin saber de qué se trataba el mecanismo de coordinación, aquél que había dado seguimiento a las recomendaciones internacionales.

La doctora Ochoa mostró serias dificultades para escuchar a las organizaciones de la sociedad civil, esas mismas permanecerían en la última reunión presencial llevada a cabo el 11 de marzo de este año en la Ciudad Chihuahua.

Mientras que el Subsecretario Alejandro Encinas mostraba apertura con las organizaciones, la titular de CONAVIM respondía a la defensiva hablándose a sí misma.

La CONAVIM y la comisionada tuvieron una actitud tensa con el grupo de académicas que integraban el Grupo de Trabajo de la Alerta para Chihuahua hasta los últimos días de su gestión. El colmo fue la hostilidad con la titular del Instituto Chihuahuense de las Mujeres en plena sesión de trabajo.

En marzo pasado, Ochos Avalos aseguró que “ninguna comisionada había hecho tanto por Chihuahua como ella”. Se autoevaluaba ella sola.  No podía estar más equivocada.

Organizaciones integrantes de Movimiento Estatal de Mujeres vimos como una buena señal la solicitud de renuncia a la Dra. Ochoa y precisamos el perfil que debe tener quien le sustituya.

Mientras la violencia se ha incrementado, la CONAVIM integrada por 40 personas no se ha fortalecido. En un país plagado de Alertas por violencia feminicida, la dependencia no tiene capacidad para hacerse cargo de cumplir con el mandato que le dio origen, ni del seguimiento a las Alertas, Centros de Justicia, Programa Nacional para Prevenir y atender la violencia, entre otros. En eso coincidíamos con la excomisionada.

Existe una política hacendaria que actúa como piraña eliminando derechos de las mujeres a través de los recortes presupuestales, lo estamos viendo con el escandaloso recorte al presupuesto para las Alertas por violencia.

AMLO minimiza la violencia contra las mujeres, los reclamos del 8M y del Paro 9M están en el olvidó, así como las promesas vertidas en el foro de seguridad y paz inaugurado en Ciudad Juárez.

Parece que ni la justica de género ni la erradicación de la violencia importan, mientras las becas garanticen una base electoral. Solapar a los agresores e instancias cómplices de la violencia es parte de la corrupción.

Analizando las acciones desplegadas en materia de política de violencia, y de acuerdo con nuestra experiencia en Juárez desde antes de la creación de la CONAVIM, podemos afirmar que nos enfrentamos a retrocesos de una década respecto de los avances y logros que con muchos esfuerzos habíamos conquistado.

Si el presidente López Obrador no rectifica, habremos de recordarle lo que hace dos años le dijimos en Juárez acompañadas de las víctimas: no habrá para él ni perdón ni olvido.

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