Opinión

Alternancia electoral y alternancia política

En México no se ha dado una verdadera alternancia política porque se requiere el consenso de los partidos políticos para generar cambios sustanciales en la forma de gobierno y lograr un cambio drástico y profundo de las instituciones políticas

Gerardo Cortinas Murra

En pasadas colaboraciones, hice una breve reseña de las alternancias electorales en la reciente historia política de México y de Chihuahua, entre los candidatos del PRI y del PAN. Sin mencionar, las alternancias electorales locales en diversos estados del centro y del sur de la República en los que el PRD era la fuerza electoral más popular y atractiva.

A nivel federal, con el triunfo electoral de Vicente Fox en el 2000 el PAN asume, por vez primera, el poder político. En el 2012, con el triunfo electoral de Peña Nieto, el PRI recupera el poder político. Hace un par de años, AMLO hace posible la tercera alternancia electoral, como candidato de Morena.

En el ámbito de nuestro Estado, en el lejano año de 1992 el triunfo electoral del panista Francisco Barrio logra la primera alternancia electoral. En el 1998, el PRI recupera el poder político con el triunfo electoral de Patricio Martínez. Y en el 2016, por segunda ocasión, el PAN le arrebata el poder con Javier Corral.

Sin embargo, en los dos últimos años, el ‘tsunami’ moreno trajo consigo una serie de alternancias electorales; ganando, inclusive, las gubernaturas de los estados de Veracruz, Chiapas, Morelos, Tabasco y la CDMX. Y en varias entidades federativas logró la mayoría parlamentaria en las Legislaturas locales.

En el Municipio de Juárez, las alternancias electorales entre el PRI y el PAN, es algo común. La novedad fue el triunfo electoral del candidato independiente Armando Cabada en el 2016; y con ello, una sorpresiva alternancia electoral con un candidato sin partido.

Ahora, corresponde precisar la diferencia entre alternancia electoral y alternancia política. La primera, se da con el cambio de gobernante de un partido político distinto; en cambio la alternancia política se da en el contexto de un cambio radical de la forma de gobernar y de reforma de las instituciones políticas.

Luego, las alternancias de Vicente Fox y de Peña Nieto, son simples alternancias electorales; como lo fueron las de Francisco Barrio, Patricio Martínez y de Javier Corral. En estos casos, el cambio de partido político en el poder, no modificó para nada la forma de gobierno, ni mucho menos los actos de gobierno se tradujeron en beneficios substanciales para la población.

Al respecto, resulta interesante la opinión de connotados políticos mexicanos:

Para Porfirio Muñoz Ledo, Vicente Fox “desperdició esa alternancia, porque hizo exactamente lo contrario a un Gobierno democrático. He escrito que en épocas contemporáneas ningún gobierno del PRI llegó tan lejos como el gobierno de Fox en la violación de los principios democráticos… fue un desperdicio histórico”.

Para el perredista Agustín Basave, “la primera alternancia se desperdició por ese error final de Fox de vetar a la izquierda encarnada en López Obrador. Y la segunda alternancia fue una regresión al pasado. Y la tercera, es el autoritarismo más claro, más obvio, más de polarización… han sido tres alternancias inútiles, tres alternancias desperdiciadas”.

Para el panista Santiago Creel, la alternancia del 2000 “trajo consigo un inequívoco proceso de apertura política… se vive una nueva etapa desde el punto de vista de cambio político, y lo que se avanza es algo muy distinto a lo que acontecía en el régimen priista”. “Se empezó a desencadenar un proceso de apertura real, no simulada, de la democratización del País… Poco a poco todo esto ayuda al proceso de democratización del País, porque esto no se da por casualidad ni de una manera espontánea”.

Para Jorge G. Castañeda “el mayor logro de la alternancia de hace 20 años queda de manifiesto en el hecho de que el poder en México se dispute ya en las urnas de manera inequívoca”.

“Un aspecto negativo, decepcionante, fue que no se acabó con muchas de las taras del viejo sistema. No se acabó con el PRI; tan no se acabó que volvió en 2012, y volvió como era antes. Fox no supo, no quiso o no pudo romper con el PRI, deshacerse del PRI, destruirlo”. (REFORMA, julio del 2020)

A mi parecer, en México no se ha dado una verdadera alternancia política, porque para ello, se requiere el consenso de los partidos políticos para generar cambios sustanciales en la forma de gobierno y lograr un cambio drástico y profundo de las instituciones políticas anacrónicas que subsisten hoy en día.

Por desgracia, el principal ingrediente de las alternancias políticas está ausente en la clase política mexicana: el patriotismo de los gobernantes de los tres niveles de gobierno. Ya no se diga, la notoria ineptitud de la inmensa mayoría de ellos.

Mientras tanto, sigamos divirtiéndonos con los resultados de las encuestas prematuras y las encuestas ‘amañadas’; y porque no, hasta con las ilusiones de los personajes que aspiran a ocupar un cargo de elección popular.

En el caso del Municipio de Juárez, las posibilidades de que surja una planilla independiente son escasas. A quien se aventure, le resultará casi imposible obtener el triunfo electoral, con motivo del repudio ciudadano en contra del actual edil fronterizo.

Así que lo más probable es, que en el 2021, seamos testigos de otra transición electoral en este municipio fronterizo. El electorado juarense tiene la palabra….

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