En El Estado

En medio de sequía e intereses políticos, los agricultores esperan lo peor en La Boquilla




septiembre 12, 2020

Texto y fotos: Adriana Esquivel / Raíchali

Boquilla, San Francisco de Conchos.- Los agricultores que mantienen en control de la presa La Boquilla están preparados para lo peor. Desde que el movimiento por la defensa del agua escaló en el asesinato de una joven y abrió un frente de acusaciones directo entre el Gobierno de México y el de Chihuahua, lo único que les queda es esperar a que la Guardia Nacional regrese al lugar.

El campamento se instaló en la presa la tarde del 8 de septiembre cuando, después de un mitin en el que participaron varios actores políticos del PRI y el PAN, varios agricultores partieron a la presa para cumplir la advertencia que hicieron desde hace dos meses: sacar por su mano a la Guardia Nacional.

La adrenalina continúa. El ambiente entre los agricultores es de tranquilidad, pero la mayoría lleva en sus manos palos y cuentan, como algo que nunca olvidarán, el momento en que se enfrentaron a los militares.

“Lo hubiera visto, mija. Sonó bien fuerte y ya no podíamos ni respirar. A un compañero le llovieron golpes, no sabíamos ni de dónde venían… comenzó a oler a quemado, bien fuerte, pero no nos dejamos”.

Daños que ocasionaron las bombas de gas lacrimógeno en el campamento de la Guardia Nacional y en las palmetas de la presa

A unos kilómetros del lugar, en el camino a Ojo Caliente, la Policía Militar instaló un campamento y cerró los accesos a las comunidades aledañas. Comenzaron a cavar trincheras que, según los habitantes del lugar, son para pasar la noche.

Estiman que ahí pernoctan más de mil efectivos que, en cualquier momento, acudirán a La Boquilla para recuperar el control de la presa que, desde finales de febrero, estaba bajo el resguardo de la Guardia Nacional.

En 19 días termina el ciclo agrícola 2020. Ese ya no les preocupa porque les faltan dos riegos a los nogales, mencionó Carlos Calderón, productor de alfalfa dentro del módulo de riego 04.

Las alfalfas y las cebollas ya salieron, a algunos les quedan chiles y cacahuates, pero, como lo han mencionado en varias ocasiones, su preocupación es la producción de 2021.

El ciclo se libera en octubre, pero la tensión no bajará ante el inicio de las precampañas rumbo al proceso electoral del próximo año.

Los agricultores entrevistados por Raíchali están conscientes de los tiempos políticos, pero no lo ven mal.

En el contexto electoral, advierten que están por enfrentar una fuerte sequía que les quita toda esperanza de sacar adelante el ciclo 2021.

De acuerdo con el Monito de Sequía de México, Chihuahua es uno de los estados más afectados en 2020

Opinan que, por lo menos, pueden hacer más presión con la presencia de personajes como el alcalde independiente de Parral, Alfredo Lozoya, quien los acompañó una noche y dejó por lo menos dos camiones de gente para que apoyen al movimiento.

También se han movilizado a la región integrantes del Frente Nacional Anti Amlo (Frena), quienes partieron de la capital este sábado al municipio de San Francisco de Conchos.

Entre los políticos que están en el lugar se encuentran el alcalde de Parral y posible candidato a la gubernatura, Alfredo Lozoya, así como el diputado panista Jesús Valenciano García

“El AMLO (Andrés Manuel López Obrador) dice que hay políticos detrás. Es lo menos que podemos esperar de nuestros representantes o dígame usted, pa’ qué votamos por un representante si no nos va a apoyar”

De los partidos no comentan mucho. Algunos justifican la participación de alcaldes, diputados e incluso exgobernadores como Fernando Baeza y José Reyes Baeza por ser gente de la región que “antes de ser políticos, eran productores y son gente de aquí”.

En el campamento se puede observar el apoyo de los chihuahuenses. Les han llevado comida, agua y refrescos. Hay hasta donaciones de cajas y costales de chiles, tomates, papas y cebollas, pero no bajan la guaria.

Como medidas de seguridad ante la gente que llega al lugar, nombraron una comisión para registrar quién entra y, así, evitar infiltrados como los que sospechan que incendiaron parte de la instalación de la hidroeléctrica y les dejaron flores de plástico la noche del jueves.

El movimiento lleva tres noches durmiendo en la presa para evitar que la Guardia Nacional tome el control de nuevo.

Otros prefieren omitir sus nombres. Miran con desconfianza a la gente que los apoya del otro lado de la reja pues advierten “si no quieren registrarse, es por algo”.

“Nosotros lo hemos dicho desde el principio, desde que tomamos la presa… sabemos que van a volver, sabemos que van a querer sacarnos. No sabemos cuándo ni cuantos, pero vamos a defendernos, estamos esperando lo peor y estamos dispuestos a todo”

Entre la guerra de declaraciones que abrieron el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Javier Corral, hay una realidad que los productores repiten constantemente: la sequía tiene amenazada al campo y las presas se están secando.

Recuerdan que con la sequía de 1994-1995, cuando no se abrió la presa, tomaron la decisión de recortar uno de los dos ciclos que anualmente producían para garantizar el agua para los cultivos, con lo que eliminaron el ciclo de invierno que era principalmente de trigo.

De los 20 millares de agua que tenía por hectárea, se quedaron con 9 millares. Por ello aseguran que el agua la han administrado ellos desde entonces y, por ello, “es de los productores que vencieron al desierto”

Un millar de agua equivale a mil millones de metros cúbicos que alcanza que se traduce en una lámina de riego de 90 centímetros anual de cultivo.

“Lo que uno pelea es el ciclo que viene. Es la lucha que nosotros tenemos. Anteriormente teníamos dos ciclos y eliminamos el de inverno para que ahora nos digan que van a llevarse el agua. Si eso fuera, nosotros mismos la vaciamos y que sea lo que Dios quiera, pero lo hicimos para no estar un año (de producción) sí, dos no, porque ser agricultor es como jugar a la lotería, le pegas un año, los otros no sabes y todavía falta que tenga precio pa’ que te salga”

Respecto a las declaraciones de Blanca Jiménez, la actual directora de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), opinaron que es buena política porque sabe hablar de manera convincente, pero están seguros de que los datos que ella tiene están manipulados.

En rueda de prensa, la titular de la Conagua insistió en que Chihuahua no se quedará sin el recurso e hizo hincapié en que “el agua que está en las presas es de la nación, es agua es propiedad de la nación, y ellos tienen un título de concesión, ese título de concesión en todo momento estuvo respetado”

Aseguran que lo que ha perdido la presa “es un mundo de agua” y que las imágenes que muestra la Conagua y el nivel que mantiene La Boquilla no alcanzan para reflejar la emergencia que representa para el campo.

De acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Desarrollo Rural en una rueda de prensa de su titular René Almeida, Chihuahua aporta un promedio anual de 7 mil 485 millones de metros cúbicos a Sonora, Sinaloa y Tamaulipas, además de aportar al tratado Internacional para Estados Unidos.

Del periodo de 1953 a 2019, Chihuahua ha aportado 55 por ciento del volumen total para el pago del Tratado a Estados Unidos, adicionalmente a contribuido con 31 mil 571 millones 930 hm de agua que principalmente va al estado de Tamaulipas para uso agrícola y publico urbano.

“Nuestro almacenamiento actual al 07 de septiembre en las presas de la Cuenca del Río Conchos es del 27.8% de la capacidad de almacenamiento (987.084 millones de m3)”, informó la dependencia.

Mientras avanza la defensa a la par del proceso electoral y a la confrontación pública entre la federación y el estado, los agricultores y productores hacen hincapié en que no darán su brazo a torcer y a que llegarán “hasta donde tengamos para defender nuestra agua”.

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Este trabajo fue publicado originalmente en Raíchali que forma parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Aquí puedes consultar la publicación original.

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