Opinión

Preguntas al empresariado chihuahuense

¿Por qué no se manifestaron como ahora cuando César Duarte y Peña Nieto hicieron de Chihuahua y México su botín y se impusieran por la cooptación o la represión a la disidencia?

Por Víctor M. Quintana S.

El 2 de noviembre apareció en varios diarios del estado un desplegado suscrito por 35 organizaciones empresariales de toda a entidad y dos fideicomisos, FECHAC y FICOSEC, (Que luego se deslindaron) Va dirigido principalmente a las presidencias estatales de los partidos PRI PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y en general a los dirigentes de partidos y organizaciones políticas de estado de Chihuahua.

El empresariado dice le preocupan la situación de concentración del poder y falta de contrapesos del legislativo; la división del país, la crisis de seguridad pública, el manejo de la pandemia y la caída histórica del producto interno bruto, y del empleo.

Sin embargo, creemos que las organizaciones empresariales no eligieron a los mejores destinatarios para su mensaje:

  • ¿Qué garantía puede dar al Pueblo de México el partido que por años lo saqueó, e hizo de la corrupción un sistema y forma de gobernar? ¿Qué garantía de democracia y transparencia puede ofrecer el partido que por más de medio siglo fue el ejemplo mundial de la “dictadura perfecta”?? ¿Que cometió atropello tras atropello a la voluntad popular en múltiples procesos electorales? ¿Qué sabe de contrapesos legislativos el partido que entronó el presidencialismo y que entronizó el mayoriteo en las dos cámaras y en los congresos estatales, cuando menos desde 1929 hasta el año 2000? ¿Es ejemplo de transparencia y rendición de cuentas el régimen que terminó en 2018, por cierto apoyado en sus decisiones fundamentales por los partidos a quien va dirigido el desplegado, que ahora ve tras las rejas a un Secretario de Defensa, a una secretaria de estado y a varios de sus más altos funcionarios y gobernadores?
  • ¿Cómo es posible que se le pida que ejerza todos los valores de la democracia al partido que sostuvo las tropelías y latrocinios de César Duarte, aliado con alguno o algunos a quienes va dirigido el desplegado? ¡Al partido que fue el principal promotor del Pacto de Impunidad que apenas se está desmontando?
  • ¿Es posible que el partido que desperdició dos oportunidades históricas de realizar los cambios que México demandaba, por su falta de proyecto, su lejanía al pueblo y su frivolidad sea ahora promotor de una democracia realmente popular y participativa? ¿Cómo va a garantizar la paz el partido que llevó a la presidencia a quien sembró México de muertos en una improvisada guerra contra el narcotráfico, cuyo principal conductor está ahora preso en los Estados Unidos precisamente por coludirse con el narcotráfico?
  • ¿Pueden promover la justicia social para las mayorías y el desarrollo económico los partidos signantes del tristemente célebre “Pacto por México” cuyas reformas poco o nada aportaron para el abatimiento de la desigualdad y la pobreza en nuestro país a pesar de haber entregado al extranjero recursos estratégicos como los hidrocarburos?
  • ¿Por qué dirigirse a un partido que ya perdió su registro en Chihuahua por su poca presencia en la población y que no tuvo empacho en aliarse con César Duarte?

Es importante que las organizaciones empresariales manifiesten sus preocupaciones al respecto. Sin embargo, hay varios puntos del diagnóstico que no compartimos; en primer lugar, la actual conformación del Congreso de la Unión con mayorías claras en las dos cámaras es fiel reflejo de la voluntad popular expresada en las urnas el 1 de julio de 2018. La predominancia de MORENA es el resultado de muchos años de hartazgo de la ciudadanía con la manera de ejercer el poder, precisamente de los partidos a quienes se dirige el desplegado.

Ciertamente nuestra economía ha sufrido los efectos de la baja de actividad producida por la pandemia., se han perdido empleos y bajado los ritmos de actividad de la mayoría de las ramas productivas, pero no se han generado daños irreversibles al aparato productivo, ni tenemos caídas peores que otros países, incluso desarrollados.

Especialistas como Joseph Stiglitz reconocen que nuestro decrecimiento fue menor a lo pronosticado y, sobre todo, gracias a los programas de bienestar, los grupos más vulnerables han tenido un mínimo de recursos para hacer frente a la emergencia que, con los gobiernos anteriores no hubieran dispuesto.

Nunca en la historia contemporánea de México, desde la administración del presidente Lázaro Cárdenas se habían direccionado tantos recursos para los sectores más pobres y vulnerables de este país. Hace lustros que no se había incrementado el poder adquisitivo del salario por dos años consecutivos. Nunca como ahora desde la Presidencia de la República se había emprendido una lucha frontal contra la corrupción, la impunidad y el derroche.

El manejo de la pandemia se ha hecho con la eficiencia y responsabilidad que ha permitido un sistema de salud que las administraciones anteriores habían llevado a niveles increíbles de deterioro, pero se está aprovechando la oportunidad para construir un nuevo sistema de salud eficiente, robusto e incluyente. Por lo pronto Chihuahua ya se vio beneficiado con la llegada de dos hospitales móviles.

Hay importantes asignaturas pendientes, como la estrategia de combate a la delincuencia y la inseguridad, como el destino de la inversión pública, como toda la cuestión del endeudamiento y otras más. Para eso deben abrirse espacios públicos de análisis y de debate, con base en datos objetivos, no en interpretaciones sesgadas como las que, con mucha superficialidad intentan asimilarnos a Cuba y a Venezuela.

En dichos debates debe participar la ciudadanía en toda su diversidad, no sólo los partidos y menos aún sólo tres o cuatro de ellos. Espacios donde se pida a las y los legisladores electos rindan cuentas del sentido de sus votos, y no en actos aparatosos con profusión de propaganda y autoelogio. Estamos totalmente de acuerdo con lo que plantean los empresarios: “…en la diversidad se construye un México fuerte y soberano a través del diálogo y consenso

¿Por qué no se manifestaron como ahora cuando César Duarte y Peña Nieto hicieron de Chihuahua y México su botín y se impusieran por la cooptación o la represión a la disidencia?

Dialoguemos, deliberemos. Nunca es tarde para ello.

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