El Paso

Economía informal fronteriza se tambalea por la pandemia

Jornaleros esperanzados a veces se reúnen en Paisano con Oregon, pero la esquina ha estado mayormente vacía desde el cierre de la frontera. Fotografía: Jorge Salgado

La actividad informal de El Paso recibió un golpe duro con las restricciones impuestas en la frontera desde hace un año para frenar la propagación del coronavirus, lo cual llevó a escasez de mano de obra y obligó a los negocios a modificar sus esquema de trabajo

Por Sara Sánchez / El Paso Inc.

El Paso – La economía informal de El Paso, compuesta por trabajadores que cruzan desde México a Estados Unidos todos los días para hacer de todo, desde cortar césped hasta obras de construcción, suele ser una actividad vibrante.

Por el hecho que gran parte de la economía informal opera sin registros, no existe un número oficial de empresas ni de individuos que contratan a jornaleros, ni cuántos de ellos cruzan la frontera cada día, ni cómo se les paga, ni dónde gastan su dinero.

Sin embargo, es posible que la economía informal de El Paso estuviera en su punto más vulnerable durante la pandemia. Recibió un golpe particularmente duro con las restricciones en la frontera impuestas hace un año para frenar la propagación del coronavirus, lo cual llevó a escases de mano de obra y obligó a que se adaptaran algunas empresas.

“Es difícil de rastrear, por lo que todos reciben pagos diferentes, y los roles son diferentes”, dijo Cindy Ramos Davidson, presidenta de la Cámara de Comercio Hispana de El Paso. “A veces muchos también trabajan cuidando niños. Algunos viven con los (patrones). No se sabe qué hace el patrón, cómo los está pagando, si está presentando impuestos.

“Es un reto incluso para el que quieran formular un concepto de cuánto dinero y cuántas personas están por allí”, afirmó.

No está claro cómo ha impactado la reducción en los números de jornaleros a las empresas que los contratan. Muchas empresas no quieren hablar del tema sensible por temor a sanciones o represalias.

De forma similar, las familias que contratan a estos obreros no quieren correr el riesgo de perder a sus empleados.

Ramos Davidson dijo que le preguntó a integrantes de la Cámara de Comercio Hispano referente al impacto que han sentido con menos individuos y jornaleros cruzando la frontera, y las respuestas indican las decisiones difíciles que han tenido que tomar algunos trabajadores.

Comentó que uno de los miembros de la junta de la Cámara tiene un trabajador de Juárez, quien limpia su jardín de manera frecuente, pero que no ha podido cruzar la frontera porque no cuenta con la documentación correcta para regresar con las restricciones en los puentes.

Lo que hace, contó Ramos-Davidson, es vivir en un hostal en la región sur de Nuevo México y maneja hasta El Paso para limpiar jardines.

Otro empleado de la Cámara tiene una persona que limpia la casa y quien vive con una hermana en una zona rural de El Paso, pero tampoco ha podido ver a su familia en México desde hace más de un año.

“En términos humanitarios ha sido difícil, y nos exhibe la tenacidad, la perseverancia y el profundo impulso por ganarse la vida que sostiene la gente para ganarse un dólar”, comentó Ramos-Davidson.

Una empresaria de El Paso, quien pidió no revelar su nombre, dijo que las restricciones en la frontera surtieron impacto en su empresa, la cual con frecuencia contrata a subcontratistas para proyectos de construcción de viviendas.

Mencionó que hay muchos trabajadores en la industria de la construcción en El Paso que viven en Juárez y cruzan la frontera cada día para trabajar.

“Cuando estaban semicerradas las fronteras inicialmente, y se demoraban más las personas para cruzar la frontera, eso en definitiva afectó a algunos de nuestros subcontratistas en términos de siquiera llegar a trabajar”, explicó la empresaria. “La mayoría de los subcontratistas que trabajan con nosotros, todos sus empleados tienen documentos. No sé de muchos que contraten a jornaleros”.

Si bien la industria constructora ha podido continuar con traer a trabajadores con un permiso especial, Ramos-Davidson explicó que la fuente de talento ha sufrido un impacto por tener menos de aquellos trabajadores en El Paso.

“Llegarían de Juárez, con la esperanza que alguna compañía de construcción los contrate para cavar una zanja o algo así”, dijo Ramos-Davidson. “Esa fuente de talento también ha sido un reto. La industria constructora se ha visto abrumada por la demanda por mano de obra calificada”.

Es posible que también haya escasez de trabajadores para los cultivos venideros, aunque mucha de la agricultura de escala mayor en la región usa máquinas.

“Es un proceso cíclico que todo este caos ha creado”, dijo Ramos-Davidson. “La gente simplemente quiere ganarse la vida para dar de comer a sus familias, y encargarse de sus responsabilidades. El lado positivo es que tenemos tanta fuerza, determinación y tenacidad”.

Desde que se impusieron las restricciones fronterizas, algunos trabajadores en ciertas industrias han tenido permiso para cruzar la frontera para trabajar todos los días. Las industrias que se han considerado “esenciales” de parte de los gobiernos locales y estatales, como la construcción, tienen permiso para traer de México sus trabajadores.

Pero si un individuo no cuenta con la documentación adecuada, existen ahora pocas oportunidades para cruzar a El Paso para trabajar.

Jesús Canas, economista de empresas en el Banco de la Reserva Federal en Dallas,

dijo que el índice de empleo en El Paso vio un declive de un 4.3 por ciento entre diciembre 2019 y diciembre 2020, mientras que el índice de empleo a nivel estatal en Texas se redujo en un 4.5 por ciento durante el mismo periodo.

“Con la pandemia y las restricciones fronterizas, vi algo que no esperaba”, dijo Canas. “Yo esperaba ver impactos más negativos del lado de los Estados Unidos, con pérdidas por altos niveles de desempleo y mayores pérdidas en ventas al por menor. Pero hasta el momento, no estamos viendo esto en los datos oficiales”.

Las ventas al por menor cayeron un poco en El Paso, también, entre el 2019 y el 2020, pero Canas dijo que no fue una caída tan dramática como había anticipado.

Canas explicó que información preliminar referente al reembolso del impuesto sobre las ventas del contralor del estado de Texas indica un declive del 0.5 por ciento, pero que el resto del estado ha declinado en un 5.1 por ciento.

Indicó que la gran pregunta ahora es por qué las cifras de El Paso no vieron tanto declive como se anticipaba.

“Con la caída en el empleo que vimos, no es fácil saber cuánto se debe a la pandemia y cuánto al hecho que los jornaleros no cruzan entre Juárez y El Paso”, dijo Canas.  “Las ventas al por menor fueron casi planas en el 2019, pero no sabemos si fue por la pandemia o porque no había jornaleros que cruzaban a diario”.

También es difícil determinar el impacto que surten menos jornaleros en las empresas más cerca de la frontera en el centro de El Paso.

Hace un año, este componente de ventas en el centro prosperaba con comercio a partir de los que cruzaban la frontera y de los residentes de El Paso.

Hoy, los negocios intentan reponerse. Con algunos empleados sin posibilidades de cruzar la frontera, las empresas se han visto obligadas a adaptarse.

“Muchas empresas han tenido que renovarse y reorientarse”, dijo Ramos-Davidson. “Algunas llevan los productos a los mercados de pulgas los fines de semana. Algunos mantienen a un familiar en la empresa mientras que otros van a los mercados de pulgas. Algunos no tienen ningún empleado y simplemente manejan solos la empresa”.

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Esta contenido fue producida como parte de Puente News Collaborative, una asociación binacional de organizaciones de noticias en Ciudad Juárez y El Paso, de la que forma parte La Verdad

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