Elecciones 2021

Estamos listas para gobernar: candidatas trans al Congreso de Chihuahua

Paloma, por el PVEM, y Deborah, por el partido RSP, buscan abrir espacios en la política a la comunidad LGBTTT+ en el estado

Karen Cano / La Verdad

Deborah Álvarez Fernández y Paloma De los Ángeles Villegas Pacheco son dos mujeres trans con varias cosas en común: ambas son activistas, defienden el trabajo sexual, y contienden por una curul para Ciudad Juárez en el Congreso del Estado.

La primera busca la representación de los ciudadanos del distrito 06 por el Partido Redes Sociales Progresistas (RSP); la otra, va por el 09, por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), pero las dos buscan también defender los derechos de la comunidad Lesbiana, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero y Travesti (LGBTTT+).

Coinciden que de ganar en las elecciones del próximo 6 de junio, su presencia en el Congreso sería de gran apoyo para la comunidad gay, la cual enfrenta problemáticas que frecuentemente son ignoradas por la administración pública al momento de diseñar proyectos ciudadanos.

“Las personas de la diversidad (sexual) seguimos siendo igual de discriminadas que toda la vida y aún no hemos tenido justicia”, dice Deborah, de 39 años.

A su vez, Paloma, de 45 años, dice: “nuestra población está muy golpeada y olvidada, por eso debemos hacer mucho hincapié en los votantes de que esta vez voten por la inclusión, por un Juárez más incluyente y sin discriminación ni odio”.

“Tenemos el derecho a tener esta candidatura para poder legislar y modificar leyes sobre todo en el sector salud, y brindar mejores servicios”, señala. “Debe de haber (representación LGBTTT+ en cargos populares), como la hay de cualquier ciudadano o ciudadana”.

Deborah dice que participar en política es su derecho, además, por ley los partidos y coaliciones deben postular personas de la diversidad sexual, así como personas indígenas, afromexicanas y con discapacidad.

“La ley así lo marca, tiene que haber representaciones de todas las poblaciones; no es que debamos de exigir, la ley así lo marca”, señala Deborah, quien por segunda ocasión contiende por un cargo de elección en el estado. La primera fue en el 2009, cuando fue candidata a diputada para el distrito federal 02 por el extinto Partido Social Demócrata.

En esa ocasión, a media campaña, Deborah fue arrestada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, por faltas a la moral al vestir de “mujer” con escote y minifalda en la vía pública, recuerda la ahora candidata de Redes Sociales Progresistas.

PROTOCOLO TRANS

Derivado de una sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, emitida a principios de este año, el INE dio a conocer una modificación a los criterios para el registro de candidaturas a diputaciones, bajo la cual los partidos políticos y coaliciones que compitan deben postular a personas indígenas, afromexicanas, con discapacidad y de la diversidad sexual.

En el caso específico de candidatos o candidatas representantes de la diversidad sexual se definió que los partidos tienen que postular tres fórmulas, en cualquiera de los distritos y una de representación proporcional de candidatos de la comunidad LGBTTT+.

Para este proceso electoral, en la búsqueda de representar a Ciudad Juárez en el Congreso del Estado participan un total de 94 candidatos que fueron postulados tanto de manera individual por cada uno de los 11 partidos en la contienda o por las dos coaliciones.

De estas, solo dos se han manifestado abiertamente como parte de la comunidad homosexual, específicamente, como personas trans.

Aunque Deborah señala que hay otras personas en la contienda electoral que pertenecen a la misma comunidad pero deciden no hacerlo público.

Diversos colectivos de la comunidad LGBTTT+ en el estado han señalado en diversos foros que hay avances para este sector de la población, pero aún faltan reformas a disposiciones legales para tener salud sin discriminación, impartición de justicia con enfoque de diversidad, educación con inclusión, así como tener participación en partidos, en las asambleas y en la toma de decisiones.

Desde el 2017 se cuenta con el Protocolo Trans, el cual impide que se le niegue el voto a cualquier persona en caso de que haya una discrepancia con sus datos legales y su expresión de género.

Además, promueve que las personas realicen un cambio en los datos de su credencial electoral, de manera que puedan en ella expresar su identidad de género.

Israel Guzmán Máynez, coordinador de campaña de Paloma, explica que en el caso del registro de la candidatura de mujeres trans, se dio el problema de que no cuentan con cambio de identidad legal en su papelería, razón por la cual fueron registradas con su nombre anterior a su transición.

Este es el caso de Paloma, quien nació en Veracruz, y el de su suplente, Gloria Valdez; lo mismo para la suplente de Deborah, quien artísticamente es conocida como “Gaga”; solo la cantidata de Redes Sociales Progresistas pudo registrar su nombre como tal, debido a que ya realizó su cambio de identidad en sus documentos oficiales.

“Se trata de personas que no nacieron en el estado de Chihuahua, hay estados en donde el cambio de identidad no es aún posible, además, implica la inversión de tiempo y dinero para viajar hasta el sitio”, explica el también activista.

Por esta razón, aunque en el registro ante las autoridades electorales van con su nombre antes de su transición de género, en las papeletas se podrá leer el nombre que las candidatas utilizan para la publicidad de la campaña oficial y de la misma forma que otros candidatos y candidatas, podrán utilizar su seudónimo o mote en la misma.

Paloma De los Ángeles Villegas Pacheco, candidata del PVEM por el distinto local 09. Fotografía: Rey R. Jauregui
Deborah Álvarez Fernández, candidata del RSP por el distrito local 06. Fotografía: Rey R. Jauregui

MARGINADAS

Todo esto era distinto en el 2009, cuando Deborah contendió la primera vez, y la noticia de su arresto dio la vuelta a todos los medios del país.

Cuenta que anteriormente, en la primera administración del exalcalde Héctor Murguía Lardizábal, ella y otras mujeres trans que se dedican o dedicaban al trabajo sexual tuvieron un enfrentamiento con elementos de Seguridad Pública.

Cansadas del asedio policiaco debido a su oficio y su expresión de género, decidieron manifestarse, siendo reprimidas con violencia.

A raíz de esto, explica, se hicieron los primeros talleres de sensibilización hacia elementos de la Policía Municipal, llevado a cabo por directivos de la misma corporación, en conjunto con Deborah y otras activistas.

Además, Deborah es una de las principales organizadoras de la ya tradicional Marcha de la Diversidad Sexual LGBTTT+, la cual en el 2020 cumplió 15 años y fue desarrollada de forma virtual debido a la pandemia.

En su historial como activista, Deborah también ha trabajado en conjunto con organismos gubernamentales y no gubernamentales para la creación de un proyecto que buscaba disminuir los casos de sífilis congénita y cuenta que recientemente estuvo colaborando en un albergue trans para migrantes. También dirige el Colectivo Fanny Mujeres Transgénero, el cual se dedica a la defensa de los derechos humanos de las mujeres trans y trabajadoras sexuales.

“Si desde hace muchos años logré mover las políticas públicas, que igual no las diseñé, pero logré que se hicieran, ¿cuánto más podría hace dentro del Congreso?”, afirma.

Paloma, la candidata del Partido Verde Ecologista de México, tampoco es ajena a las luchas sociales. También fue fundadora del Colectivo Fanny, según se indica en su currículum, pues fue unas de las mujeres que en el 2006 se organizaron en este grupo de resistencia por los abusos y golpes de la Policía Municipal.

“(…) se organizó varias actividades para juntar el dinero para el acta constitutiva, para firmar la asociación Fanny mujeres transgénero para la lucha de prevenir e informar los derechos de las personas del área del trabajo sexual el derecho a trabajar”, dicta el documento.

Además, también fue parte de los primeros esfuerzos en el establecimiento de las marchas de las diversidades sexuales, al pertenecer al grupo REODISEX y actualmente encabeza un colectivo llamado BITTTRANS, que se encarga de realizar actividades de prevención del VIH y SIDA, especialmente entre personas de la comunidad LGBTTT, y sobre todo entre aquellas que se dedican al trabajo sexual.

SUS PROPUESTAS

La discriminación y el odio que mencionan las candidatas se refleja no solo en las agresiones que son víctimas por parte de la población, sino también en acciones sistemáticas de instituciones públicas, como el impedimento para un trabajo digno o el acceso a un servicio de salud digno.

“Hay personas que ya no acuden a ningún sitio por temor a que las traten mal o les nieguen el servicio, yo lo sé porque soy activista y a mí las personas me lo cuentan, (…) no me doy abasto con las quejas, nuestro sistema de salud es deplorable”, indica Paloma.

Explica que, por ejemplo, aun cuando se cuenta con protocolos de atención para terapias hormonales en instancias públicas, no todas las personas conocen sobre estos, o incluso les han sido negadas y prefieren no exigir. La terapia hormonal que reciben las personas trans es costosa y requiere de endocrinólogos que sean especialistas en la misma.

Otra prestación básica que les es negada a los integrantes de la comunidad LGBTTT+ es la de obtener créditos Infonavit; además de qué, al no contar con un cambio de identidad legal, difícilmente aceden a un trabajo; sin contar la discriminación que cuentan dentro de los centros laborales, señala.

Todas estas cosas, además de la depuración de las corporaciones policiacas, por parte de las cuales todavía hay acoso, son temas que forman parte de su agenda en caso de llegar a ser diputada.

“Quiero hacer valer los derechos de todos, todas y todes, para tener derecho a un crédito Infonavit, para acceder a un trato digno sin importar nuestra necesidad o padecimiento, ahora, por ejemplo, tengo el caso de una chica que está muy enferma y no tiene acceso a ningún seguro médico”, relata.

Agrega, que además abriría un sistema de créditos pequeños para personas que deseen implementar su negocio, pues como persona trans sabe lo difícil que es sostenerse cuando no se puede acceder a un trabajo; y reconoce además el talento y la creatividad que tienen muchas personas dentro y fuera de la comunidad LGBTTT+.

La visibilidad de las personas trans en la contienda es lo que más les interesa a ambas, pues aun cuando consideran que pueden perder, estar en campaña abre la posibilidad de que despierte el interés de otras personas de la comunidad LGBTTT a participar en futuros comicios.

“Urge tomar conciencia, mover a la ciudadanía a que respete la diferencia, pero lo más importante, a lo mejor sería que hubiera sanciones para las personas que discriminan, falta esa política pública”, considera Deborah.

Además, agrega que no solo velarían por los derechos de la comunidad LGBTTT+, sino por los de toda la población, por lo que al ser activistas les da una ventaja de entender estructuralmente los problemas de las personas más desfavorecidas por el sistema público.

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