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Maru Campos usa ‘tarjetazos’ para nómina, igual que Duarte y Corral

Imagen ilustrativa: Canva

A un mes del inicio de su gestión, la gobernadora María Eugenia Campos Galván suma ya la contratación de dos créditos a corto plazo por mil 800 millones de pesos; en su toma de protesta criticó el uso de este tipo de financiamiento por la administración de Corral

Itzel Ramírez / La Verdad

A un mes en el puesto y a pesar de haber criticado el uso de créditos de corto plazo, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, ya contrató dos financiamientos de este tipo presuntamente para el pago de la nómina del estado, un mecanismo al que también recurrieron sus antecesores Javier Corral Jurado y César Duarte Jáquez.

La contratación de mil 800 millones de pesos en dos procesos a un plazo menor o igual a un año con instituciones financieras, contrasta con lo declarado por la gobernadora en su toma de protesta se lanzó contra Corral por el manejo de la deuda pública de la entidad.

“Podemos afirmar que el gobierno de Corral vivió de créditos a corto plazo y cuando por ley ya no se pudo endeudar más, empezó a sobrevivir de fiado… Todo esto creo lo hizo para mantener un gran espejismo de estabilidad, siempre nos dijo que íbamos bien, salvo la deuda que nos habían heredado, cuando realmente el gobierno sobrevivía de deuda, como si una familia solventara sus necesidades básicas primero a base de tarjetas de crédito y después, de fiado”, mencionó la mandataria.

Incluso, anunció que una de las líneas de acción para manejar la deuda sería la reducción de estos financiamientos.

“Disminuiremos la dependencia de los créditos de corto plazo, no más abuso de la tarjeta de crédito”, afirmó el 8 de septiembre, al asumir como gobernadora.  

Dos días después, el secretario de Hacienda, José de Jesús Granillo Vázquez, firmaría el resultado del primero de los dos procesos competitivos para la contratación de un crédito de corto plazo con Banorte por 800 millones de pesos; luego, el 24 de septiembre, el funcionario volvería a acreditar un nuevo endeudamiento, ahora con BBVA por 250 millones de pesos y otro con Banorte por 750 millones.

El monto total es idéntico al que hizo Corral el 3 de noviembre de 2016, cuando a un mes de su llegada a la gubernatura, contrató con Multiva un solo crédito por los mil 800 millones de pesos.

El uso de créditos de corto plazo para asumir la falta de liquidez ha sido la constante en Chihuahua al menos desde 2010, que es la fecha a partir de la cual hay registros públicos de la contratación de estas obligaciones financieras.

Según los datos disponibles de la Secretaría de Hacienda de Chihuahua, así como del Sistema de Registro Público Único de Hacienda federal, desde 2010 y hasta septiembre pasado, el gobierno chihuahuense ha contratado 156 créditos de corto plazo, por un total de 78.637 mil millones de pesos.

Vivir de los ‘tarjetazos’

Diseñados para hacer frente a la falta de liquidez, los créditos de corto plazo son un tipo de financiamiento al que recurren las entidades federativas y municipios con relativa facilidad, dado que por su monto (bajo en comparación con las deudas de largo plazo), y por el plazo en el que han de ser finiquitados (12 meses), no requieren de la aprobación de los congresos locales.

Las entidades, explicó el especialista Kristóbal Meléndez, contratan estas obligaciones de corto plazo con la seguridad de que recibirán ingresos de participaciones federales para pagarlas.

“Hay que considerar el contexto, se trata (Chihuahua) de un estado fronterizo en el que se requiere inversión, entonces normalmente la entidad no se espera al calendario para la entrega de los recursos de estas participaciones. Los proyectos o las obras son prioritarias, se pide un préstamo de corto plazo y cuando llegan los recursos o las participaciones se liquida”, mencionó Meléndez, coordinador de investigación del centro de estudios Mecademi, una instancia de investigación social, apartidista y sin fines de lucro.

Aunque en el caso de Chihuahua, los gobiernos han abusado de estos financiamientos, en vez de hacer frente a la falta de liquidez con otras medidas, como planes de austeridad o reducción del gasto, consideró el diputado Benjamín Carrera.

“Es una equivocación tratar de resolver el problema financiero a partir de ‘tarjetazos’, que es lo que son estos créditos. Es cierto que se trata de créditos muy baratos, pero el problema no es la tasa de interés, el problema es que se afecta el flujo de efectivo para más adelante”, aseguró el legislador de Morena y vocal de la Comisión de Programación, Presupuesto y Hacienda Pública del Congreso local.

Sobre la deuda contraída por la administración de Campos, el diputado y economista, afirmó que esa acción refleja la falta de programación presupuestaria.

“Dentro de un año van a seguir contratando créditos de corto plazo. Solucionar el problema a partir de ‘tarjetazos’ es no solucionar, es hacer lo mismo que las administraciones pasadas, porque ahora se habla de tasas bajas, pero si se ve, el monto total de lo contratado es algo así como el 3 por ciento de la deuda total del estado”, refirió Carrera sobre la deuda pública de Chihuahua, que actualmente asciende a más de 64 mil millones de pesos.

Agregó que ni la administración de Corral ni la de su sucesora han asumido políticas de austeridad o de modificaciones del gasto gubernamental para hacer frente a la falta de liquidez que se argumenta para la adquisición de nuevos pasivos de corto plazo.

El equipo de comunicación social de la gobernadora Campos Galván no respondió a una solicitud para entrevistar sobre el tema a José Granillo, secretario de Hacienda.

La deuda de Baeza, Duarte, Corral… y contando

Los 157 créditos de corto plazo que ha firmado el Estado de Chihuahua desde enero de 2010 hasta la fecha han sido utilizados para “cubrir necesidades de corto plazo, entendiendo dichas necesidades como insuficiencias de liquidez de carácter temporal”, de acuerdo con la justificación de la Secretaría de Hacienda local.

La Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios indica que el monto de un crédito de corto plazo no debe exceder 6 por ciento de los ingresos totales aprobados en la Ley de Ingresos del ejercicio fiscal y entidad correspondientes, a fin de que pueda contratarse sin el aval de la legislatura estatal.

La regulación vigente establece además la obligación de los gobiernos de liquidar este tipo de deudas al menos tres meses antes de que inicie una nueva administración.

Con estas condiciones, los gobernadores de Chihuahua han recurrido en numerosas ocasiones a estos financiamientos, siendo Duarte el de mayor número de créditos de corto plazo, 91 por un total de 53 mil 263 millones de pesos durante su sexenio.

En cinco años, Corral contrató 35 créditos de corto plazo por un total de 15 mil 120 millones de pesos, mientras que, en su último año de gobierno, Baeza Terrazas adquirió 28 créditos de este tipo por 8 mil 454 millones de pesos.

Entre el destino de los recursos financiados está el pago de nómina y prestaciones de las nueve mil 816 plazas de gobierno, nueve mil 950 del subsistema estatal de educación con un total de 89 mil 409, así como las plazas de los poderes legislativo y judicial.

Hacia fin de año los montos aumentan debido a que se debe cumplir con el pago de 60 días de salario para cada trabajador (40 correspondientes a aguinaldo y 20 a prima vacacional).

Con los financiamientos adquiridos por la administración de Maru Campos, dijo que además del pago de nómina, cubriría los gastos derivados de las pensiones de jubilados y los pagos de adeudos a proveedores.  

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