Opinión

Cárdenas pone los puntos sobre las íes




octubre 16, 2023

Con su estilo sobrio, su prosa precisa y ajena a toda estridencia, el ingeniero Cárdenas hizo un recorrido en el que, por principio, reconoció el papel esencial de Carlos Fuentes como uno de los escritores más destacados en la historia de las letras mexicanas y latinoamericanas

Por Jaime García Chávez

La Facultad de Derecho de la UNAM galardonó al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas con la Cátedra Extraordinaria Carlos Fuentes 2023. Se trata de un merecido reconocimiento a un líder político mexicano con alta autoridad moral y confianza que le profesan desde todos los ámbitos de la sociedad, lo que en un país como el nuestro tiene un significado más que especial por la mala fama que corre en todas direcciones contra lo que podemos llamar “clase política”, gobernante o no.

Lamentablemente fue un suceso con poca repercusión mediática, y podría afirmar que nula. Entiendo que puede haber noticias de mayor relevancia, pero hay un déficit reprochable, porque ese honor que se le rindió al ingeniero es desde luego a su persona, pero la trasciende a un largo capítulo de la vida política nacional que involucra a las más sentidas causas en favor de la democracia, la igualdad, la justicia social y la apertura a una apuesta que abarca a la cultura misma.

Con su estilo sobrio, su prosa precisa y ajena a toda estridencia, el ingeniero Cárdenas hizo un recorrido en el que, por principio, reconoció el papel esencial de Carlos Fuentes como uno de los escritores más destacados en la historia de las letras mexicanas y latinoamericanas. 

Recordó, además, que Fuentes jugó un papel crítico en un momento delicado de las luchas patrióticas y nacionalistas, en torno a las cuales hizo pronunciamientos que abrieron las puertas a una solidaridad más amplia en las insurgencias de los desvalidos. Recordó personajes que no voy a reseñar ahora, y sacó de su memoria la revista El Espectador, que a pesar de su breve vida, cobró una significación destacada.

Desde luego la figura del General Cárdenas está en el corazón de su discurso, en una arista tan importante que tiene que ver con la solidaridad latinoamericana, que se ha perdido en las últimas décadas, incluyendo en esto al México actual de la Cuatroté.

Sólo por ponerlo en el radar, en este momento en que se discute la Nueva Escuela Mexicana y los Libros de Texto Gratuitos, que en Chihuahua han producido una rebelión cívica importante, tiene pertinencia que el ingeniero Cárdenas recordara también el aporte de Fuentes a lo que llamó “educación vitalicia”, la que tiene en cuenta los diversos pasajes en cada una de las etapas de la vida nacional y personal para abrirse a todo, sin importar ninguna distinción social. Quizás porque eso sería altamente discriminatorio y contrario al espíritu progresista del artículo tercero de la Constitución.

Son muchas las claves que se pueden encontrar en el discurso de Cárdenas a la hora de recibir el referido galardón. Pero para el momento actual tiene enorme relevancia lo que dijo en torno al fracaso del Estado mexicano en materia de seguridad pública, que se extiende ya a más de dos décadas, producto de políticas erráticas para hacer frente a la delincuencia y la violencia que lacera al país. 

No es necesario subrayar las cifras de esta violencia, están a la vista de todos, ni tampoco argumentar a favor de los fracasos del Estado mexicano, que puede caer a la calidad de Estado fallido, pero sí anotar las valiosas palabras de Cárdenas de manera textual respecto de las Fuerzas Armadas. Afirma el ingeniero:

“La experiencia vivida hace ver que otros caminos deben buscarse: si las Fuerzas Armadas no han dado y no dan los frutos esperados -entendiendo que en buena parte se debe a que no se han diseñado las estrategias adecuadas para alcanzar los objetivos deseados y no cuentan con las capacitaciones que demandan las actividades policiacas, al no ser esa su función constitucional-, habría que considerar encomendar esta tarea a un cuerpo diferente, especializado, debidamente dimensionado, preparado y equipado, que cuente con una inteligencia realmente eficaz, debidamente coordinada con las áreas encargadas del combate directo a la delincuencia, que, como se ha demandado desde distintas posiciones y lo establece nuestra Constitución, no dependa del área militar de la administración, sino se ubique en la parte civil”.

Se agrega a esa visión una crítica a la expansión de la militarización que “achica en la práctica los ámbitos democráticos”; y aquí la crítica se extiende a que en este Gobierno todo se entrega en manos del Ejército, en contravención del espíritu civilista que está en la Constitución desde 1857, que da el marco al cual debe estar sujeto el poder castrense, para abrir prácticamente todo el abanico a la participación y presencia cívica de un país en manos de sus ciudadanos.

No proceder de esta manera, en la apreciación del ingeniero Cárdenas, está generando un desprestigio a las Fuerzas Armadas que puede ser altamente lesivo en el futuro de la Nación.

Cuauhtémoc Cárdenas recordó otros textos suyos con trascendencia indiscutible, los que se pronunciaron al calor de la ruptura con el partido de Estado en 1987, y el repaso histórico que hace en su libro de reciente publicación, Por una democracia progresista

El destinatario de estas palabras, quien hoy condecora a un General altamente desprestigiado, como lo es Salvador Cienfuegos, ocupa hoy el Palacio Nacional, y es producto de una acompasada transición democrática, que en el tema que trata este texto, no hay duda de que desvió el camino gravemente. 

Lástima que no se le haya puesto la suficiente atención al texto cardenista. Pero las ideas y las palabras ahí están y son vigentes. 

***

Jaime García Chávez. Político y abogado chihuahuense. Por más de cuarenta años ha dirigido un despacho de abogados que defiende los derechos humanos y laborales. Impulsor del combate a la corrupción política. Fundador y actual presidente de Unión Ciudadana, A.C.

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