Gobierno

Opera semimasivo con pérdidas millonarias y en opacidad




septiembre 15, 2019
Fotografías: Gobierno de Chihuahua / Cortesía

 

En el último año, ‘se bajaron’ casi 5 mil usuarios, lo que se significa un desplome de 1.8 millones de viajes y pérdidas económicas de hasta 18 millones de pesos para el este sistema de transporte, revelan datos oficiales

Itzel Ramírez
La Verdad /Especial para El Diario

Concebido como un sistema para mejorar las condiciones de movilidad en Ciudad Juárez, el transporte semimasivo registra una caída en el número diario de usuarios, de 43 mil 360 pasajeros a 38 mil 366, lo que significa una baja de 1.8 millones de viajes al año, de acuerdo con datos oficiales.

Este desplome se ha traducido en pérdidas de hasta 18 millones de pesos al año, para el sistema que actualmente el Gobierno del Estado de Chihuahua busca fortalecer con la modernización de la ruta troncal 1, puesta en marcha en noviembre del 2013, y la implementación de la troncal 2.

Las causas en la caída de usuarios son atribuidas por el propio sistema del Vivebús –rebautizado en esta administración estatal como Ecobús a pesar de que su nombre oficial no ha cambiado–, a cuatro razones: fallas en los camiones, competencia con las rutas de transporte público, falta de mantenimiento a las estaciones y pérdida del atractivo novedoso como transporte.

La Dirección General de Transporte del Estado revela que durante 2018, el Vivebús registró 14 millones 3 mil 677 de validaciones de pasajes, 12 por ciento menos de los 15 millones 826 mil 456 registrados durante todo 2017, según se desprende del documento Radiografía Socioeconómica del Municipio de Juárez 2018, elaborada por el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP).

Consultado sobre estos números, José María Fernández Sigala, secretario técnico del Fideicomiso de Transporte Autosustentable Vivebús de Ciudad Juárez, concede la disminución en la afluencia de pasajeros, aunque, dice, no es del tamaño de lo informado por la Dirección General de Transporte; sin embargo, no proporciona las cifras que desmintieran la información de la dependencia estatal

Los cálculos de Fernández solo exhiben que por la disminución pasajeros y de viajes realizados, el Fideicomiso ha dejado de percibir entre un millón y 1.5 millones de pesos al mes, es decir, entre 12 y hasta 18 millones al año.

En entrevista, Fernández Sigala afirma que en promedio el semimasivo transporta actualmente cerca de 45 mil pasajeros diarios; la información oficial indica que el promedio del año pasado fue de 38 mil 366 usuarios.

La tendencia a la baja viene, por lo menos, desde 2016, cuando el promedio era de 49 mil 500 pasajeros, indica la Secretaría General de Gobierno en la respuesta a la solicitud de información de folio 072572016. Es decir, la caída ha sido de 4 millones 51 mil 865 pasajeros desde octubre de 2016, fecha de la respuesta, a diciembre de 2018.

“La gente se baja (del paradero) a tomar las ruteras porque espera hasta media hora y no puede subirse, entonces mejor prefieren ya ni entrar acá”, cuenta Juan, vigilante desde hace 3 años del Vivebús, mientras señala la terminal que custodia.

“A nosotros en las oficinas nos dicen que no hay camiones, que están descompuestos, pero no hacen por repararlos, solamente no sirven y ya, y eso tenemos que decirle a la gente cuando nos pregunta porqué no pasan camiones o porqué pasan todos llenos”, se queja el hombre que por su trabajo recibe un pago de mil 200 pesos a la semana.

Fernández Sigala dice que este año empezaron a registrar muchos problemas mecánicos de las unidades por sobrecalentamiento de los ejes, de tronado de llantas, “eso ha hecho que, en algunos días, especialmente cuando hace más calor, hemos tenido camiones fuera de servicio en mantenimiento. Se está solucionando eso, tenemos un ultimátum con la empresa Dina, si no vamos a tener que meter otros camiones”.

***

A diferencia de lo que sucedió en otras ciudades con los otros sistemas BTR (Bus de Tránsito Rápido), los camiones de transporte público o “ruteras” no fueron sacados de circulación durante el trayecto recorrido por el Vivebús.

“Paralelamente a la ruta troncal transitan cinco rutas más, es una competencia. Una persona que va de la avenida de las Aztecas al Centro prefiere tomar una ruta, aunque haga más tiempo, pero paga un solo pasaje. Toda esta gente antes se venía con nosotros (…) ahorita al tener esa competencia nos está quitando pasaje”, afirma.

“Lo que tenemos que hacer es que esas rutas se conviertan en alimentadoras de nosotros y nosotras alimentadoras de ellos y decirle si ahorita, por ejemplo, te cobramos 8 pesos, te vamos a cobrar, por ejemplo, no sé, 2 pesos más, pero tú desde aquí te vas a transportar hasta acá rápido”, añade. Aunque ese proyecto permanece estacando a casi 6 años de la puesta en operación del sistema.

El cambio para que las “ruteras” funcionen como un sistema de alimentación al Vivebús requiere la implementación de tecnología que valide los cobros y de la sincronización de los tiempos entre un transporte y otro, advierte el funcionario.

A lo largo de la ruta del Vivebús, las líneas 1A, 5A, 5B, Oriente-Poniente y Juárez-Zaragoza, entre otras, circulan por algunos de los tramos donde transita el semimasivo, que en total recorre 41.8 kilómetros.

Las condiciones de abandono en las que se encuentran las 44 estaciones de la primera ruta troncal son también razón de la caída en los usuarios del transporte, argumenta Fernández Sigala.

“Otra razón es que no se han actualizado los paraderos. Requerimos iluminación para relanzar la ruta. Creo que fácilmente podríamos recuperar unos (…) 15 mil pasajeros diarios, sí me atrevo a decir”, manifiesta.

Cuando en 2013 entró en operaciones el Vivebús, afirma, hubo registros de hasta 55 mil pasajeros diarios.
“Esa cifra fue cayendo, llegó a estabilizarse a lo que tenemos actualmente”, asegura el funcionario.

Sin usuarios y sin cuentas claras

La falta de mantenimiento a las estaciones del semimasivo, dijo, se debe a que no existen partidas presupuestales desde el gobierno para invertir en la remodelación de las instalaciones.

Aproximadamente, de acuerdo con sus cálculos, el Vivebús Juárez percibe poco más de 9 millones de pesos mensuales, de los que no quedan remanentes, indica el funcionario.

Entre el pago a funcionarios del fideicomiso, a servicios de vigilancia y limpieza de las estaciones y del financiamiento por la compra de camiones –los mismos que han fallado constantemente–, el balance es prácticamente en ceros.

“Ahorita la ruta es meramente autosustentable, somos de los pocos sistemas en el país que se mantienen con su tarifa, recibimos cero subsidio del gobierno, desde que entramos no hemos recibido ni un solo peso”, asegura.

“Los guardias y la limpieza lo empezamos a pagar con recursos propios, estamos haciéndolo con recursos propios de la operación. No hay excedentes porque se compraron camiones nuevos que se están pagando. Salimos tablas prácticamente”, explica

Actualmente, no hay manera de comprobar los dichos del funcionario. Al ser un ente público, el Fideicomiso de Transporte Autosustentable Vivebús de Ciudad Juárez se encuentra entre los sujetos obligados contemplados por la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Chihuahua.

Sin embargo, no cuenta con Unidad de Transparencia ni estructura interna ni participación en el portal de Infomex Chihuahua ni en el de la Plataforma Nacional de Transparencia que permita acceder a la información pública o hacer solicitudes de información al ente; de ahí que no se pueda conocer los gastos, ingresos, contrataciones o remuneraciones de Vivebús Juárez.

Tampoco es posible conocer los contratos y montos firmados entre el Fideicomiso y las empresas BEA, encargada de recaudación, e Integradora de Transporte INTRA, que realiza la operación del Vivebús y está formada por 98 concesionarios de transporte público.

La Auditoría Superior del Estado también ha sido omisa en la fiscalización del Fideicomiso, pues no le ha incluido en el análisis de cuenta pública, por lo que se desconoce el destino de los millonarios recursos obtenidos por el ente.

Un esfuerzo por conocer la problemática de los sistemas BTR de la entidad sería, en teoría, la instalación de la Comisión Especial para la Atención del Servicio de Transporte Vivebús durante la LXV Legislatura del Congreso del Estado.

Aunque el órgano parlamentario quedó en el papel pues desde su creación en 2016 hasta el término de esa legislatura en septiembre de 2018, la comisión se reunió únicamente en seis ocasiones, sin que se dictaminara ni una sola de las iniciativas recibidas.

En planes mayor inversión

Pese a la operación con pérdidas y la opacidad en la que opera el sistema, el gobernador Javier Corral anunció en agosto pasado una inversión de 310 millones de pesos, como parte del Plan de Inversión 2019-2021, para el mejoramiento de la primera ruta troncal.

De acuerdo con Sigala, las obras consisten en la remodelación a través de imagen, señalética, cancelería e instalaciones eléctricas para cada una de las 44 estaciones del sistema. Además, se contempla la implementación de rutas exprés –trayectos con pocas paradas para aumentar la velocidad–, la ampliación de la ruta por el bulevar Zaragoza y la instalación de lugares para estacionar bicicletas.

A decir del funcionario, todas esas obras deben licitarse este año.

Aparte está la inversión anunciada de mil 6 millones de pesos para la Segunda Ruta Troncal, que con una longitud de 38.1 kilómetros pretende conectar el sur y el norte de la ciudad.

“Se busca mejorar las condiciones de movilidad y esto se puede lograr a través de los corredores masivos de transporte público, un servicio que permita conectar todas las zonas de la ciudad y funcione la alimentación de autobuses hacia el sistema troncal y que sea además de un sistema menos contaminante, de mayor economía para los hogares fronterizos”, explica Salvador Barragán, delegado de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología en la zona norte, durante una presentación del proyecto estatal a regidores del Ayuntamiento de Juárez.

Estos planes se han propuesto desde el inició de sistema, hace casi seis años, sin que se concrete nada aún.

laverdadjz@gmail.com

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