Justicia

Militares lo torturaron, la CNDH le falló. Oscar no piensa rendirse tan fácil

Fotografías: SinEmbargo

Personal de la CNDH agredió recientemente a Óscar Kabata, un joven víctima de tortura por militares en Ciudad Juárez, durante el gobierno de Felipe Calderón. Ahora la dependencia busca que acepte un arreglo reparatorio, algo que él y su familia rechazan. La agresión se suma a meses de omisiones de las autoridades.

Montserrat Antúnez Estrada / SinEmbargo

Ciudad de México, 30 de enero (SinEmbargo).– Óscar Kabata y su madre, Laura, mantienen desde hace 10 meses un plantón frente a las oficinas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en la avenida Industria Militar de la Ciudad de México, para exigir justicia porque hace 12 años el joven fue privado de la libertad y torturado por militares en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Pero a la indiferencia de los militares, que no han cumplido la recomendación que acredita las violaciones a derechos humanos, se suma que recientemente personal de la CNDH insultó y golpeó a Óscar, lo que derivó en el despido de un coordinador general del organismo.

“[Los trabajadores] que agredieron a mi hijo forman parte de una institución que se supone que es para defender los derechos humanos, pero están violentando una vez más. Esto es la muestra de cómo hasta la CNDH sigue violentando los derechos y revictimizando”, lamentó en entrevista Laura Kabata.

El 17 de diciembre de 2021 Óscar Kabata se manifestaba afuera de las instalaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), pero al salir del baño del organismo fue agredido por trabajadores. El joven grabó un video en él se observa cómo Ángel Gómez Garza, excoordinador general de Administración y Finanzas, lo insultó.

—Gracias por la putiza que me dieron (sic.) —reclamó Óscar.

—La que te voy a poner —le respondió Gómez Garza, quien también lo llamó “maricón”.

Por ello, la CNDH informó la semana pasada que desde el 21 de diciembre el funcionario fue cesado, aunque sigue sin precisar qué pasó con los otros tres trabajadores que también violentaron al joven víctima de tortura.

Laura Kabata denunció en entrevista que aunque en un comunicado publicado el 24 de enero la CNDH dijo que personal del organismo amenazó e intimidó  a su hijo, en realidad Óscar fue golpeado y las heridas fueron confirmadas por un médico legista.

La mujer también acusó que después de varios meses en los que personal del organismo se rehusó a ayudarles, luego de que la agresión de Ángel Gómez se hizo pública, personal de la comisión le ofreció a Óscar una reparación a cambio de que se deslinde de toda queja, una propuesta que el joven no aceptó. “La CNDH para mí está de adorno en algunos casos”, opinó.

Acusan indiferencia

Además de la violencia del personal de la CNDH, la Sedena no ha avanzado en el cumplimiento de la recomendación 38VG/2020 donde se acreditó que los derechos de Óscar fueron violados en 2009 porque fue retenido durante cuatro días junto a su compañero Víctor, quien fue torturado y asesinado, ambos en el contexto del Operativo Conjunto Chihuahua que lanzó Felipe Calderón.

Aunque Laura, Óscar y otras familias mantienen el plantón frente a la Sedena desde marzo, Laura Kabata comenzó a protestar en la Ciudad de México desde enero de 2021 frente a las oficinas de la Secretaría de Gobernación (Segob).

Este 20 de enero, contó, pensaron que serían escuchados ya que el Secretario de Gobernación Adán Augusto López les prometió una reunión para atender su caso, pero no se presentó.

Laura Kabata también  acusó a la Secretaría de Gobernación de ser indiferente con su caso.

“Ha sido una indiferencia total, una ignorancia total a nosotros. La respuesta que nos dan es que el señor Secretario no está enterado de la situación, eso me decían también del Presidente López Obrador, que no estaba enterado de la situación, en ese entonces me fui al Zócalo a protestar y lo único que sacamos fue el desalojo por la fuerza. Espero que esta no sea la situación que al señor Secretario le den rápido la información y entienda y analice bien el caso de mi hijo”, expuso.

EL CASO DE ÓSCAR

En junio de 2021 la CNDH reconoció la deuda que la Sedena, actualmente encabezada por el General Luis Cresencio Sandoval González, mantiene con Óscar Kabata y su familia al determinar que ha cometido “agresiones, provocaciones y actos de molestia” durante los meses que llevan en el plantón, esto luego de una reunión que el joven mantuvo con Rosario Piedra Ibarra, titular de la dependencia.

En la recomendación que el organismo emitió por el caso en 2020, y en la que menciona como víctimas directas de tortura a Óscar y a otras dos personas, el órgano defensor de los derechos humanos instruyó a la Sedena a colaborar para identificar a los agresores “quienes se encontraban adscritos al 46/o Batallón de Infantería al momento de los hechos”.

Actualmente, Felipe de Jesús Espitia Hernádez, el General a cargo del operativo, está retirado y no ha sido sancionado, el último cargo que desempeñó hasta el año pasado fue el de coordinador de asesores en el Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas.

“Hay muchas víctimas al igual que mi hijo, algunos sobrevivientes, el operativo estuvo en manos del General Felipe de Jesús Espitia Hernádez, esto que sucedió fue dentro de las instalaciones de Sedena, por eso nosotros estamos aquí en la sede, porque ellos fueron los victimarios, ellos fueron los que violaron, los que mataron al amigo de mi hijo, al que secuestraron junto con él, lo privaron de su libertad y el muchacho sí se murió, lo mataron a un lado de donde estaba mi hijo; el General sigue libre, actualmente está retirado. No hay una justicia legal en cuanto a que los culpables estén pagando lo que hicieron”, dijo Laura Kabata a SinEmbargo en diciembre de este año.

Las personas que protestan desde marzo de 2020 en el plantón frente a la Sedena han sufrido amenazas, robos de pertenencias, han intentado atropellarlas, incluso en una ocasión las lonas con las que se protegen del sol y la lluvia fueron rociadas con gasolina. De acuerdo con Laura, la CNDH dejó de apoyarlas como “castigo” luego de que a finales de agosto se manifestaron por sus casos en el Zócalo capitalino, frente a Palacio Nacional.

Sin embargo, la mujer asegura en que no dejará de protestar hasta que la Sedena sancione a los militares culpables de la tortura a su hijo.

“¿Por qué seguir en esta demanda de justicia? Porque no podemos volver a ese infierno en el que vivíamos en Juárez, en el que cuando yo llegaba de mi trabajo encontraba a mi hijo en posición fetal pidiéndome que lo ayudara a morir. Porque no quiero volver a esa oscuridad, porque quiero regresar a Juárez a iniciar una vida y que mi hijo empiece y trate de ser feliz, porque ésa es la justicia que buscamos, que este círculo, que esta pesadilla y que este cuento de terror termine”.

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Este contenido es publicado por La Verdad con autorización de SinEmbargo. Ver original aquí.

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